De entre los muchos (d)efectos de una degenerativa modernidad se observa, en lo que la lingüística moderna implica, el fenómeno de “lo políticamente correcto”. Esta vagabundeada tendencia que se ensaliva orgullosa por aquellos comodines que ejercen hipócritas apariencias sobre lo correcto e incorrecto de la vida misma.
El origen de “lo políticamente correcto” no es muy preciso, por su misma naturaleza moderna de lo universalmente atribuible. Sin embargo y puede caer cierto, que esta tendencia haya surgido desde aquella liberal e idiota* “conciencia” anglosajona. Muy posible reconociéndoles algún tipo de traumas históricos que los enraizó a un plano de la victima negativa, negadora y parcialista con el todo que hace a los eventos o causales históricos. Y que en consecuencia a ese trauma heredado por las (de)generaciones ya modernas, hayan estas acordado este laxo código de lo políticamente correcto para re bautizar/esconder realidades que en prima facie: son originales/anteriores, verdaderas, fundamentadas y precisas.
Citando políticamente correctudeses se tienen:
-Prostitutas/mujeres públicas = Trabajadoras sexuales
-Sirvientas/empleadas = Trabajadoras del hogar
-Criadas/recogidas/adoptadas = parte (pero aun diferenciada) de la familia
-Alcohólicos = bebedores consecutivos
-Homosexuales = diferentes/tercer sexo
-Delincuente = ser llevado por (sus) necesidades a cometer el delito, recuperable/re insertable social
-Pobre/indigente = excluido social
-Negro = afro americano
-Izquierdista = mártir social/universal y héroe de la democracia (oneroso)
-Discapacitados**/minusválidos/especiales = seres con otras capacidades
Y así…se puede aun engrosar el glosario.
Vistos ya en la implicancia ideológica, muy intensa por cierto, se advierte que “lo políticamente correcto” responde a la corriente progresista que a su vez atiende a todos esos sectores sufridos de exclusión. Ó sensatamente nominados como lumpen*** social.
La semántica mentirosa que intenta camuflar la realidad con el aparente sentido que una mutación antojadiza de símbolos y significados; y que experimenta con suavizar la acepción pública e histórica que esas categorías lumpen comportan.
La epifanía conceptual de “lo políticamente correcto” pretende inútilmente desaparecer los efectos reales de las mismas categorías sociales a las que piensa favorecer. El simple empleo de una palabra o la trans-significación no le van a mejorar la calidad de vida al pobre; ó le van a profesionalizar al vago y respectivamente insertarle laboralmente en cuenta de su mérito y virtud; ó le van a re constituir al homosexual un aparato genital al porcentaje que la naturaleza le ha proveído o la deidad particular le haya designado.
Cierto es que no se pueden dejar de lado ciertas variables como la incidencia fortuita de las condiciones. Pero aun con eso, por su in explicación material/comprobable, es inútil transformar la comprensión de los eventos hasta perderlos en un vacío significativo. Que al final más bien los termina por devaluar y des capacitar
Ahora bien, no sorprende que en la geografía política boliviana se haya utilizado este “políticamente correcto” por el masistoide para intentar sellar su malversión de la realidad y verdad histórica de Bolivia y su pueblo. El hábil masistoide ha desglosado una secuencia significativa y simbólica de lo que le es redituable en el corto plazo.
Ha decidido no re fundar (ya que esto implica la superposición de algo sobre otro algo) si no fundar su propaganda y seudo programa político en la formulación de determinadas categorías conceptuales y sus respectivas significaciones sociales.
El masistoide ha sugerido como su pasquín constitucional indica mutaciones conceptuales como los vistos en los diferentes órganos estatales y su nominal connotación “pluri”; que automáticamente los mejora en comparación al chivo expiatorio que es su visión del pasado republicano.
Y las diferencias substanciales entre los no pluriformes, no originarios, no indios, no pobres, no victimas en si con respecto de ese nuevo ser; inmaculado, intachable, supremo, reivindicado a cada instante y resultante de la valoración masistoide de lo políticamente correcto e incorrecto. El maniqueísmo forzado.
Lo pluri políticamente correcto:
-Estado Nacional = Estado Plurinacional
(Sin conocer o bien sinvergüenzamente conociendo que la única variedad existente en Bolivia es la cultural y que ésta se subordina a la nación por razones de espíritu, raza e identidad nacionales del pueblo boliviano y sus valores culturales) Y es que no hay forma distinta que garantice -en el tiempo- la independencia social, política y jurídica de un pueblo y su nación en términos sinceros y sobre todo reales.
-Boliviano = Pluriviano
-Mérito,virtud = Conciencia social
-Democracia liberal = Demos masa iliberal
-Pasado = Sufrimiento
-Presente = Reivindicación constante
-Futuro = Eterno
*Idiota era la referencia que se empleaba en el mundo griego, ateniense en específico. Para identificarse a uno mismo o a otro como a un individuo al que no le importa demasiado o finalmente nada ámbitos como la situación, producción ó preocupación política; más allá del elevado nivel de instrucción cultural que estos individuos poseyeran.
** Omitiendo al tedioso símbolo moderno y herramienta también de “lo políticamente correcto”: @, en las categorías que se las suele desgraciar.
*** Seres reconocidos en un sector o conjunto (económico, sexual, político, generacional y otros) que conforman la marginación/exclusión en o de sus respectivas sociedades. En cuenta de un estilo de vida y comportamiento ajeno al esquema de valores civilizatorios y decentes.
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