Hace un
tiempo, los del entorno del nonagenario Gonzalo Sánchez de Lozada (“Goni”) publicaron
un “Proyecto de Constitución” que tenían empolvado en alguno de sus cajones
consultoriles de medio pelo, que esporádicamente provocó un debate en torno a
la posibilidad de una "Asamblea Constituyente".
Pero
aprovechamos esa reaparición mediática de quien renunciara y fugara cobardemente
en Octubre de 2003 (como el prófugo dictador Evo Morales en 2019), para enunciar
ciertas culpas históricas de Goni.
Por un lado, Goni fue responsable de robarle a Manfred Reyes Villa
la Presidencia del Estado el 2002. Y para peor, de generar falsas expectativas
electorales al “Movimiento al Socialismo”. Una organización, más que política,
criminal; peste que la padecemos a la fecha.
La estrategia gonista de aquél entonces tenía dos componentes. El
primero de “guerra sucia” y el segundo de fraude electoral. Ambos están (en
parte) explicados en el documental "Our brand is Crisis -trad. Nuestra
marca es Crisis" (2005) de la televisiva HBO, en el que se evidencia la
grotesca operación de Greenberg Carville Shrum (GCS), una consultora "de
estrategia de campaña política estadounidense".
La sucia "estrategia" era posicionar a Evo Morales (que para
ese momento era conocido por no reconocer a sus hijos y sindicado de masacrar a
efectivos policiales y militares en Sacaba), con tal de perjudicar a Reyes
Villa. Quien había acumulado capital político en Cochabamba.
Empero lo más asqueroso había ocurrido en lo electoral. Los por entonces
vocales de la ex Corte Nacional Electoral (CNE) fueron denunciados de haber ejecutado
una serie de hechos irregulares, como un “corte de luz”, con tal de adulterar los
resultados electorales en favor de Goni y de Evo Morales. En ejecución de un
modus operandi similar al que usó el Evismo en 2019, interrumpiendo el TREP y el
DIREPRE el 2020, respectivamente. De hecho, no es casual que, en octubre de
2019, durante una de sus últimas conferencias de prensa antes de fugar, Morales
recordara esos hechos del 2002 cual “alumno bien aprendido”.
A manera de vívido testimonio del fraude gonista podemos citar a Jorge
Lazarte (+), exvocal de la CNE, que renunció antes de las elecciones generales
del 2002 por su disconformidad con el control político. Lazarte declaró que en
esos comicios “efectivamente sí hubo denuncias de irregularidades y
observaciones, pero ninguna por parte de Evo Morales, sino por parte de Manfred
Reyes Villa.”
Lazarte “recordó que el mismo Ministerio Público,
que recibió las denuncias, encontró indicios de irregularidades, pero que
tampoco continuó con las investigaciones”. Es más, el ex vocal afirmó que
"los resultados oficiales eran muy distintos a los resultados de boca de
urnas.” (Opinión 2013)
Buscando en la prensa de aquella época se puede destacar que el candidato
Reyes Villa había denunciado que el ex Presidente de la CNE, Luis Beltrán, “días
antes de los comicios del 2002 se había reunido en su domicilio con Goni”. Tal como
hiciera Evo Morales con Choque, ex Presidente del TSE, dicho sea de paso.
Es así que, denuncias de por medio, durante el 2002 operaron un fraude
decimal (sobre todo con la votación rural de Chuquisaca y con la participación
del MBL, según testimonios de la época), cuya votación adulterada quedó con la
siguiente diferencia decimal:
-Gonzalo Sánchez de Lozada – MNR 22.46 %
-Evo Morales – MAS-IPSP 20.94 %
-Manfred Reyes Villa – NFR 20.91 %
Es decir que, por robarle la Presidencia del Estado a Reyes Villa, el Gonismo
del 2002 posicionó fraudulentamente a Evo Morales en un -falso- segundo lugar. Generándoles
falsas expectativas electorales que luego fueron usadas para reproducir su
corrompido poder en base al mismo FRAUDE electoral de forma cíclica.
En resumen, sepan MASistoides/wiphaleños que NO tienen ninguna virtud electoral,
social o política. Ya que son simples criaturas del FRAUDE GONISTA que el año
2002 le robó la Presidencia del Estado a Manfred Reyes Villa.
0 comentarios:
Publicar un comentario