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El Arcismo que no puede revertir el
epíteto de fraude sentado a nivel global por el Presidente argentino, Javier
Milei, ahora también pretende naufragar su hipótesis en mares académicos
desconocidos.
En una conferencia de
prensa (03/07) el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, creyó haber
explicado “los conceptos doctrinales, jurídicos y académicos” sobre lo que,
según él, sería “un golpe de Estado”.
Para empezar, del Castillo no citó autor o teoría alguna con el mínimo
rigor académico de las variopintas que existen (ver en Powell, J. y Thyne, C.
[2011]; Marsteintredet, L. y Malamud, A. [2019]; Barrios-Suvelza F.X. [2021];
Kelsen [1949]). Tampoco le exigimos que elaborara una teoría propia; que pudo
haber sido el caso de cualquier pregrado promedio que no se limitara a leer
diapositivas para salvar "raspando" materia con "la
mínima".
Empero, para reputar determinados hechos de "golpe", según el
actual estado del arte, se deben mensurar, al menos, tres variables: 1) Los
perpetradores, 2) el objetivo, y 3) la táctica. (Barrios-Suvelza, F. X. [2021].
El golpe que no fue. La última crisis estatal boliviana y los límites del
concepto de golpe de Estado. Revista de Estudios Políticos)
Examinados los sucesos del 26/6 bajo esos parámetros, tanto por los
Perpetradores (militares) como por la Táctica (operaciones militares), -prima
facie- sugeriría ser un "golpe". No obstante, verificando del
Objetivo la subvariable 'Orden Legal Parcial' -entendido como
«ciertas normas de significación política preponderante» (Kelsen)-, este sigue sin existir en Bolivia
porque se ha quebrado antes.
Es decir, técnicamente, no hay orden “que golpear” (desde antes el
2019), si en la actualidad padecemos un Estado DE FACTO en lugar de uno de
Derecho. Empeorado en los últimos años de Arcismo con eventos como la ilícita
autoprórroga de ex magistrados judiciales en ejecución de un “legalismo
autocrático”, y el sometimiento fáctico del Órgano Legislativo (que es la mayor
expresión democrática de la voluntad popular).
Retomando el análisis de la variable Táctica, si el Gobierno confesó
haber conocido los planes con meses de anticipación (desde mayo), sin reacción
preventiva/correctiva, esto implica consentimiento tácito o inacción
estratégica. Agravado si como Ejecutivo también consintieron
que Zúñiga públicamente se autopercibiera "General del pueblo" en
lugar de destituirlo inmediatamente; pre sabiendo su frondoso prontuario
delictual que le impedía siquiera ocupar el cargo.
Por otro lado, resulta alarmante el contacto que tuvo el alto mando
policial con los perpetradores militares. El propio Presidente del Estado, Luis
Arce, en conferencia de prensa (27/07) declaró que el 26/06 recibió un parte
oficial del Alto mando policial in situ, en el que le informaron haber tomado
contacto previo con los generales perpetradores y conocer sus intenciones
(rectius haber sido seducidos). Y tampoco hicieron nada; o dejaron ex profeso
que la incursión militar avanzara, que es igual o peor a que se le sumaran
activamente.
Por todo esto podemos volver a concluir que, objetivamente para la
ciencia jurídica y política actual, se trata de otro 'golpe que NO fue' (más cantinflesco)
al no haberse cumplido las variantes de Objetivo y Táctica.
Finalmente, en términos comunicacionales la siguen “embarrando” porque como el Arcismo -sin sigla- no pudo posicionar mediáticamente su relato a nivel nacional menos internacional, en su impotencia comete el error de seguir peleando con su ex jefe y Presidente del MAS-IPSP, Evo Morales en lugar de convencerlo. Lo que agrava el descrédito de su versión sobre lo que pasó el 26/06, dándole pie a que el Presidente Milei siga manifestándose a escala global cada vez que como Gobierno lo aluden.
Publicado en Visión 360

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