Bajo el actual
escenario de multicrisis, el hecho de que el Arcismo haya decidido imponer en
la agenda la realización de un referéndum inconstitucional, dispendioso y con
preguntas mal redactadas. Además de ser un pobre distractivo, es señal
inequívoca de que su incapacidad se ha precipitado abruptamente a punto de
dejar el Gobierno.
Diseccionando las preguntas (que fueron observadas) del
referéndum se tiene:
Pregunta 1.- a) Encubre
una modificación inconstitucional de la CPE violando el procedimiento dispuesto
por voluntad del Constituyente en el Art. 411.II; b) delega ilícita atribución
“interpretativa” al votante (lego en su mayoría), con indirecta modificación
constitucional de las atribuciones del TCP y ALP; c) la respuesta positiva
(Sí), está predispuesta para favorecer al dictador depuesto E. Morales quien NO
puede volver a repostular jamás a la Presidencia ni Vicepresidencia del Estado
por prohibición convencional y constitucional.
Preguntas 2 y 3.- a)
Encubren ilícita transferencia de competencias privativas -contra legem- del
Ejecutivo al votante; b) encubren la quiebra económica del Estado causada por
la dictadura MASista durante 18 años; c) encubre la ilícita transferencia de
responsabilidad del Ejecutivo al votante, por la quiebra del fallido Estado
"Plurinacional"; d) la respuesta positiva (Sí), constituiría falsedad
ideológica puesto que, sin sustento en la evidencia científica económica,
atribuiría la “escasez de dólares” sólo a la subvención y el contrabando, en
vez de a la irresponsable depredación del BCB realizada por la autocracia
MASista.
Pregunta 4.- a) Encubre
modificación inconstitucional de escaños violando competencia privativa de la
ALP; b) evita ex post facto las consecuencias políticas/jurídicas del resultado
censal -que debe oficializarse en septiembre-. En suma: el Arcismo -sin sigla- no
quiere cumplir las consecuencias del censo. Y para peor, tras haber quebrado al
Estado, el Arcismo “ofrece” irresponsablemente aumentar el número de
asambleístas (es decir aumentar el ya billonario gasto corriente inútil),
siendo que actualmente ni siquiera pueden pagar los salarios de los cientos de
miles de funcionarios públicos que prohíjan.
Recientemente, el ministro
de Justicia, Manolo Lima, reculando a sus intenciones iniciales, afirmó que
“después de la respuesta que vaya a dar el pueblo se modificaría la CPE”.
Suponemos, porque fue incapaz de explicarse jurídicamente, activando el
procedimiento previsto en el Art. 411.II CPE.
Entonces, se tiene que
de inconstitucional su referéndum pasó a gasto inútil. Ya que, si no gana el
"Sí" o no hacen respetar su resultado como en el pasado, se habrán
perdido nuevamente millones de Bs que faltan en salud, alimentación, entre
otros. Por otro lado, de ganar el "Sí", nada garantiza que los
asambleístas presenten el PL y lo traten en la ALP si ni siquiera sesionan
regularmente. Y si finalmente es aprobado, por 2/3 de la ALP, tendría que haber
otro referéndum aprobatorio según el Art. 411.II CPE, suponiendo doble y
millonario gasto adicional.
Si bien una de las
formas de la democracia reconocida por nuestro ordenamiento es la "directa
y participativa" por medio del referendo, entre otras figuras. Esta forma
democrática NO es absoluta o abierta a lo que fuere. Se debe precisar que, jurídicamente,
existen materias que expresamente no pueden ser sometidas a referendo (Art. 14
Ley 026), tales como las bases fundamentales del Estado (v.gr. procedimientos
de reforma de la CPE), competencias privativas (v.gr. redistribución de escaños
por el Legislativo, reforma parcial de la CPE/en una de sus formas por el
Legislativo, política de subvención de hidrocarburos por el Ejecutivo).
Finalmente. Desde el
punto de vista de la Ciencia Política, someter cualquier materia a referendo
hace que decisiones complejas y de contenido altamente técnico se banalicen.
Resultando en políticas que no abordan adecuadamente los problemas subyacentes;
máxime en sociedades poco informadas e instruidas.
Publicado en Visión 360