Desde que se ha
electoralizado la agenda, tanto los aspirantes presidenciales como la
expectativa pública han concentrado su atención en tan solo una de las
múltiples dimensiones de la actual multicrisis: la socioeconómica, y dentro de
esta, su variante macroeconómica. Sin mayor esfuerzo, la mayoría de los participantes
han recurrido a eslóganes simplistas como “sustituiremos mercado por Estado”,
“vamos a privatizar” o “acabaremos con la Aduana”. Estas afirmaciones carecen
de un sustento teórico-práctico que permita abordar la economía en una
situación de emergencia.
Para otorgarle rigor
académico a la discusión, en palabras del ingeniero en Economía y Jurista Franz
Xavier Barrios Suvelza, empecemos señalando que las sociedades y sus economías
no pueden clasificarse de manera reduccionista según el nivel de intervención
estatal en el mercado. No obstante, la presencia del Estado sigue siendo un
criterio clave para comprender la estructura social. Así, el debate sobre el
grado de intervención estatal no es trivial, pues sus implicaciones prácticas
definen el rumbo del desarrollo económico a largo plazo. (Barrios Suvelza, F.
X. 1994. Teoría de la privatización. CIPRES).
Dicho esto, la relación
Estado/Economía es el punto de partida desde el cual derivan diversas
contraposiciones fundamentales: Estado/mercado, Plan/libre mercado, propiedad
estatal/propiedad privada, así como problemáticas asociadas al mercado, la
economía de mercado, el neoliberalismo, el estatismo y la privatización.
Siguiendo el análisis
de Barrios Suvelza, la intervención del Estado en la economía puede abordarse
desde los siguientes enfoques:
1. Tipos de intervención: Examina el rol regulador del Estado, considerando cómo la propiedad de los medios de producción influye en su nivel de control y participación.
2. Principios de intervención: Analiza el proceso de toma de decisiones económicas dentro del Estado, así como la normativa resultante de estas decisiones.
3. Estilos de intervención: Explora las modalidades con las que el Estado responde a necesidades específicas mediante mecanismos especializados.
4. Efectos de la intervención: Evalúa los resultados de la intervención estatal, ponderando su eficacia e impacto en la economía.
Por otra parte, dentro
del concepto de economía de mercado existen dos variantes principales.
La primera es el mercado total, un enfoque donde la dinámica mercantil
se desenvuelve sin restricciones. La segunda, una opción más pragmática en
términos políticos, es la llamada economía de mercado normado.
Desde el primer tercio
del siglo XX, la economía de mercado normado ha sido rebautizada con términos
como neoliberalismo o economía social de mercado. En esencia, son
variaciones del mismo esquema de economía de libre mercado, donde la producción
y distribución de bienes y servicios se subordinan al funcionamiento del
mercado, independientemente de su nivel de competitividad. (Ídem)
En este sentido,
resulta evidente que Bolivia no puede seguir atrapada en una dicotomía
simplista entre mercado total y estatismo extremo. En su lugar, es necesario
articular una nueva relación Estado/Economía que garantice un planeamiento
inductivo e indicativo eficaz, la formulación de estrategias
geoeconómicas que respeten la libertad de mercado, pero dentro de un marco
institucional que garantice la seguridad jurídica, la competencia leal y la
protección de los derechos de propiedad.
Finalmente, es
importante añadir un matiz adicional en el marco general del debate sobre la
propiedad en la economía, el concepto de un Estado práctico no se asocia
estrictamente con un modelo de economía "privada" ni con una economía
"mixta" en su sentido convencional. En su lugar, se ajusta mejor a la
idea de una economía de propiedad múltiple, donde coexisten diversas
formas de propiedad en función de su utilidad y función dentro del sistema
económico.
Publicado en ElFaro 24, Visión 360
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