¿Nacionalización?
En
realidad el oficialismo centralista, en unos casos creó seudo empresas con un denotado
carácter pluri "PRIVATIZADOR"
-en favor de las pluriliberales “élites
emergentes”-, y en otros casos simplemente mixturó “empresas estatales” con
capitales transnacionales.
Al respecto de las pluri PRIVATIZADAS: así como la
Empresa Estratégica Boliviana de Construcción y Conservación de Infraestructura
Civil (EBC), la "Empresa Pública Nacional Estratégica" denominada
“Boliviana de Aṿiación - BoA”, según el Decreto
Supremo N. 29318, en su Artículo 2 "creación y naturaleza jurídica",
es (...) una PERSONA JURÍDICA DE DERECHO PÚBLICO, con (...) PATRIMONIO PROPIO".
Esto por sí solo quizás no represente nada anormal de lo que una constitución jurídica
pueda implicar. No obstante, se hace curiosa la diferencia que hace la
administración plurinacional en la autonomía tanto de la EBC como de BoA, con respecto de las
"Empresas Públicas Productivas", bajo el monopolio del SEDEM[1],
que según el Artículo 9 del D.S. 0590 (...) NO TIENEN PERSONALIDAD JURÍDICA
PROPIA (...) y que (...) SUS PATRIMONIOS PERTENECEN AL SEDEM."[2]
Llevándonos a cuestionar ¿el porqué se hace está distinción? ¿O es que acaso BoA
y la EBC son sospechosas personas jurídicas "de derecho público",
pero de FINALIDAD PRIVADA, en razón de los millonarios reportes que acusan,
como en el curioso caso de la Universidad Católica Boliviana[3]? En
este punto no se requieren de mayores rigores teórico-económicos para
diagnosticar que el patógeno centralismo ensaya un rol de
empresariado-privatista plurimetamorfoseado, evidentemente que en la medida de sus consabidas limitaciones. Por
ello no es desaforado rememorar públicas fantasías del servicio público como
que “Los indígenas no quieren arrebatarle
el poder a la oligarquía, no quieren desplazarla, y lo que intentan es
compartir el poder”[4], es decir que quieren jugar a PLURIGARCAS…es
decir que “son la misma chola neoliberal”, hoy disfrazada con una whipala de
pollera, en contumaz agravio a las grandes mayorías que alguna vez les
depositaron su voto.
A su vez los pluri-quijotes oficialistas, con su seudo nacionalización,
con su simple MIGRACIÓN DE CONTRATOS, chapuceramente:
- adquirieron tan solo una parte (del obvio restante que se
tenía desde los neoliberal times) del
porcentaje de participación accionista que representaban capitales extranjeros,
por ello es que no adquirieron el 100%, y tan solo conformaron su mayoría;
- mantuvieron participación de capital extranjero, razón
por la cual, a efectos técnicos determinadas empresas son mixtas[5],
y no "estatales" propiamente dichas, de hecho se mantuvieron SAM’S en
los rubros que mayores ingresos comportan;
- compensaron a las transnacionales por encima de lo que en
correcto cálculo contable y jurídico corresponde, en sospechoso favor de sus
"compensados"[6].
- no completaron el millonario proceso de compra de
acciones con todas las seudo nacionalizadas, por lo que no se transfirieron (hasta
la fecha) dichas acciones faltantes para conformar la mayoría de participación
en el paquete accionista, y por ende siguen operando dichas empresas con el
participo de capitales transnacionales. Configurando con ello una “expropiación
forzosa” (de corte venezolano) en el discurso mediático, pero que en la praxis persiste en el uso y abuso de capitales (en
dinero o especie) transnacionales.
Dogma y praxis pluriliberales
Los pluri-quijotes del oficialismo,
demostrando una vez más su inconsecuencia ideológica, se confiesan
capitalistoides andinos (en dogma y praxis), ya que confiesan como finalidad de su seudo empresariado
estatal, la "generación de ganancia" (principio inherente a la
empresa privada) por sobre el "equilibrio social", y otros valores de
la veta zurdópata-discursiva. De ahí que la vocería oficialista confesase
que las seudo empresas estatales no fueron ideadas (ni tampoco funcionan) para “generar
empleos”, sino y únicamente para “generar ganancia”. Significando, que en su
pluriliberalista acepción, la
“generación de ganancia” sea un fin en sí mismo, y no un medio por el que se
propenda un desarrollo integral.
Los pluri-quijotes del oficialismo, con
esta su confesión privatista-estataloide, dan cuenta de su ignorancia, o bien de
su impostura al respecto de su rancia “ideología económica”. Puesto a que han
mutado de empresa pública con "fines sociales" (en el discurso) a libremercadista
empresa con capitalistoides "fines de lucro" (en la praxis). Evidenciando
una conducta de intentos de competencia (tan solo en el mercado local), pero a
su vez con una marcada adicción al monopolio[7], en rotunda evidencia
de que el neoliberal “espíritu 21060”[8] (hoy rebautizado pluriliberalismo) sigue siendo una directriz
en los deficientes manejos económicos en tiempos pluriliberales.
Generación de ganancias
y redistribución
En el
caso de los “réditos” hidrocarburíferos[9] (fuente “estratégica” para la
malversación y corruptela públicas), cuyo efecto (falso orgullo oficialista) es
la “redistribución de los ingresos”, no
es que sean el soporte de políticas
sociales “exitosas”, sino por el contrario, el origen de insolventes políticas de subsidio
(bonos sectoriales p.ej.) y subvención respectivamente. Que más bien inducen a concebir, tanto
a dadores como a recibidores, a los subsidios y subvenciones en términos "absolutistas",
es decir:
- con
un "carácter intemporal”;
- y como
"regalo de la providencia". Con lo que solamente se está subyugando, a
los sectores más vulnerables de la sociedad, a un miserable e insostenible
clientelismo (subdesarrollado y tercermundista), engañándolos con una “movilidad social” de la ilusión óptica[10].
Asimismo, el oficialismo cuando intenta disfrazar su fracaso seudo empresarial
lo hace -solo- desde el argumento “rentabilista” (más no productivo), símbolo inequívoco
del (pluri) neoliberalismo.
Patrimonio
jurídico y contable pluriconfusos
Ya
sea por ignorancia, o con dolo, los oficialistas a momento de regurgitar
discursivamente sus supuestos “éxitos” (siempre en contraste con su fetichezco
pasado neoliberal), especialmente al respecto de las fraudulentas cifras de sus
Reservas Internacionales o en el caso de su seudo nacionalización, cometen el
craso error de confundir lo que significa;
- PATRIMONIO
JURÍDICO, es decir, pasivos + activos = PATRIMONIO; con
- PATRIMONIO
CONTABLE, es decir, activos - pasivos = PATRIMONIO.
En
el caso de las Reservas Internacionales los oficialistas engañan, con que sus
10 u 11 mil millones aprox. son “RI netas”, omitiendo (dolosa o culposamente
por ignorancia) que en cuanto a PASIVOS EXTERNOS[11] adeudan 3 mil
millones aprox., y en cuanto a PASIVOS INTERNOS adeudan 7 mil millones aprox. Es decir que poco o nada les resta a los timadores pluriliberales para argüir rédito económico alguno.
Pluri-ratificando
la capitalización
En
los procesos de “capitalización”, como consta en los balances de apertura de
las sociedades anónimas mixtas (SAM) [12], el Estado aportó para la
conformación del capital social de las SAM’s activos fijos (no solo ductos,
sino todo tipo de infraestructura/propiedad), sin tener autorización legal -expresa- para
enajenarlos, cuando por disposición textual de los Arts. 155 (a contrario sensu) y 430 del Código de
Comercio, los participantes, para ser socios sólo pueden aportar “en
disposición” (enajenación perpetua) los bienes dinerarios o no dinerarios que
entregaren para la conformación del capital social de las sociedades anónimas
mixtas, incurriendo en flagrante violación constitucional y del Código de
Comercio. Los pluriliberales con su torpe
migración de contratos no fueron lo suficientemente lícitos -ni jurídicamente conscientes-
como para advertir dichas violaciones y enmendarlas. En ese sentido es que la
seudo nacionalización pluriliberal no
hace sino ratificar (con su migración de contratos, técnicamente denominada “novación
objetiva”) las medidas dañinas del patrimonio estatal asumidas por los ruinosos
contratos “neoliberales”.
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[1]SEDEM: “Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas
Productivas"
Los
oficialistas son incapaces de responder por la crítica
incidencia que provoca la participación de las empresas estatales (de realidad
y finalidad “PRIVADA”) en la deuda externa e interna. Razón por la cual la
falseada vanagloria centralista del supuesto rédito de YPFB, o cualquier otro
intento fallido (en cuestión de ingresos para el Estado) es insignificante, si
se lo confronta con las elevadas cifras de pasivos/obligaciones del Estado a
nivel interno e internacional.
Los oficialistas se confiesan capitalistoides
andino-centrípetos (en dogma y praxis), ya que enuncian como finalidad de su
empresariado seudo estatal, la "generación de ganancia" (principio
inherente a la empresa privada) en contraposición con el "equilibrio
social" de regímenes de supuesto corte “socialista” (productividad). Así
los oficialistas con esta su confesión privatista, dan cuenta de su ignorancia
al respecto de su misma ideología, o es que desvergonzadamente expresan su
contradicción o agotamiento programático, puesto a que han mutado de empresa
pública con "fines sociales" a la libre-mercadista empresa pública
con capitalistoides "fines de lucro".
Asimismo a más de utilizar a la empresa
pública con capitalistoides "fines de lucro", han condenado la
política de subvención (bonos sectoriales) a un riesgoso
"absolutismo", por el que se concibe al subsidio con un
"carácter intemporal", y como "regalo de la providencia". Es
decir que la empresa capitalistoide estatal tan solo sirve para subyugar a un
miserable clientelismo a los sectores más vulnerables.
[2] Empresas públicas de adorno
[3]No se olvide que la UCB figuró para el sistema administrativo como
“pública”, a efectos de “beneficios”, y “privada” según la vocación
mercantilista por los ingresos que reporta por cada cliente que accede a sus
servicios.
[4]BOLIVIA:
LAS ÉLITES COMPARTEN EL PODER
[5]Decreto
Supremo Nº 29130 de 13 de mayo de 2007
[6] Caso Entel: “La consultora
fijó dos opciones. La primera que Entel pague a ETI 214 millones de dólares por
costos de dividendos más pasivos contingentes, o 104 millones por justo precio
de la nacionalización y que el Estado asuma las deudas pasivas. A su vez, el
tribunal Ad hoc de La Haya exigió al Estado un pago de 433 millones por los dos
conceptos.”
Caso
YPFB ver en: “Pagos por la
nacionalización: el caso Transredes; (…) La condonación de los pasivos”; Oscar
Ortiz Antelo.
¿A favor de quiénes negociaron
(lesivamente para el Estado) el millonario pago de pasivos? ¿La seudo
nacionalización se puede considerar “exitosa” si tuvo que asumir millonarios
pasivos, favoreciendo sospechosamente en unos casos sí y en otros no?
[7]“Sospechosamente”
los de la administración pluriliberal
permiten la coexistencia de monopolios aparentemente privados, “curiosamente”
en el sector de los medios de comunicación al que tanto se dicen atacar y
sindicar de “manipulosamente interesados”, y en absoluta contradicción a su chabacana
e imposturada vocación estatalista.
[El mismo grupo empresarial venezolano “Cisneros”
que compró el Periódico La Razón y la Red ATB recientemente adquirió la Radio
Panamericana de alcance nacional por 1.7 millones de dólares. La información
fue difundida por la emisora ERBOL, a través de su programa matutino “En
Directo con Amalia Pando”.]
¿O es que acaso el grupo empresarial monopolizador y transnacional tiene
compartidos y encubiertos contubernios con ciertas “elites emergentes” del
capitalistoideísmo andino-centrípeto palaciego?
[8] El
comerciante "21060"
[9] Cabe asimismo señalar las groseras ilegalidades que el oficialismo centralista cometió y comete para financiar a este tipo de "sectores estratégicos".
Ver en: ¿Banco Central de Bolivia o “caja chica ejecutiva”?
[10]MOVILIDAD SOCIAL ANÉMICA Y ANÓMICA
[11] Default económico Pluriviano
[12] “(…) Que
mediante decreto supremo 24409 de 14 de noviembre de 1996, el Poder Ejecutivo
autorizó la formación y constitución de la Empresa Petrolera Chaco S.A.M., APORTANDO
A ÉSTA DENTRO DE SU BALANCE DE APERTURA LA PLANTA PROCESADORA DE GAS NATURAL DE
COLPA ubicada en el campo Colpa del Departamento de Santa Cruz, con un valor en
libros de US$. 9.276.436 (nueve millones doscientos setenta y seis mil
cuatrocientos treinta y seis 00/100 dólares norteamericanos) incluidos sus
instalaciones, equipos y maquinarias.” Decreto Supremo 24665