“Yo
gobierno” es el nombre de una App desarrollada por el Gobierno de la Provincia de Salta en
Argentina, que “tiene por finalidad promover
la participación ciudadana en las políticas públicas, representa un canal de
diálogo y debate que permite la interacción entre el gobierno y la comunidad.
(‘).”
En
Bolivia, el Gobierno Municipal de La Paz implementó una App denominada
“IGOB 24/7” buscando “modernizar e innovar la gestión pública, en cuanto a
optimización de servicios, acceso a información e interacción ciudadana.” Por
su lado, el Gobierno Municipal de Cochabamba también cuenta con el portal https://innova.cochabamba.bo/home con
más de una docena de servicios dispuestos para el público. Menciono por
citar algunas estas expresiones de lo que se conoce como Gobierno
Electrónico.
El
Gobierno Electrónico o e-Gobierno refiere el uso de
tecnologías de la información y comunicación (TIC), por parte de los gobiernos,
para la digitalización de procesos gubernamentales, la implementación de
servicios en línea y uso de plataformas digitales facilitando la interacción Gobierno/Administración-ciudadanía
en pro de mejorar prestaciones. No es que deje de existir el Estado, sino que
es su REINGENIERÍA evolutiva hacia una estructura virtual que
conserva su división horizontal, vertical, material, y sus sistemas.
Ahora bien, para realizar
el e-Gobierno necesariamente se requiere interactuar a través
de la Ciudadanía Digital para que ésta, como canal digital, permita a los
ciudadanos acceder a información y servicios gubernamentales de manera remota:
Portales web, aplicaciones móviles, redes sociales y otras plataformas
digitales. En este contexto, la Ciudadanía Digital no sólo implica identidad y
acreditaciones para el acceso a infraestructura tecnológica, sino también la
habilidad para ejercerla de manera efectiva como quien porta su cédula de identidad
ahora con QR.
Personalmente perfilaría
una App/Plataforma de YoGobierno que acentúe la iniciativa
ciudadana digital para proyectos/programas, consultas públicas, denuncias,
fiscalización y otros. En este sentido, ese YoGobierno que acerca el Estado
(mínimo) al dispositivo del usuario, puede empoderar a los ciudadanos digitales
proporcionando recursos que faciliten su participación en la vida pública,
fortalezcan la gobernanza y, sobre todo, LA LIBERTAD DE AUTOGESTIÓN. Suponiendo
menos Estado, burocracia y servidores públicos físicos.
Dicho sea de paso, el uso de
software libre para optimizar el YoGobierno como la Ciudadanía
Digital promovería estándares abiertos y la interoperabilidad e
integración de sistemas y colaboración entre actores público-privados.
Si bien
el YoGobierno en ejercicio pleno de Ciudadanía Digital tiene el
potencial de transformar radicalmente la forma en que opera el Estado,
achicándolo, reduciendo su burocracia mediante la digitalización de procesos
administrativos e implementación de servicios en línea que implicarán ahorro de
recursos; máxime en tiempos de desarrollo acelerado de la inteligencia
artificial. Estas tecnologías encuentran óbices en Estados precarios como el
Plurinacional, que no puede ni siquiera garantizar el acceso a servicios de
internet; menos con una velocidad estable y mínima tanto
de “carga” como de “descarga” y baja latencia, respectivamente, según
propuse como un derecho humano en un Proyecto de Ley de iniciativa ciudadana
hace tiempo.
Finalmente, otra bondad
del YoGobierno en ejercicio de Ciudadanía Digital es que tiende a
desideologizar a la política. Ya que al digitalizar procesos gubernamentales se
prioriza la prestación efectiva de servicios sobre partidismo y, más aún, sobre
caudillismos. Fomentando un diálogo más directo, LIBRE, basado en datos y
AUTOGESTIÓN. Y con esto no es que se prescinda de los políticos, sino que los
obliga a adaptarse.
Por estas razones invito a la
ciudadanía a exigir ofertas electorales que incluyan agenda en e-Gobierno y
Ciudadanía Digital de forma prioritaria que, por cierto, son parte del Acceso a
la informática como derecho de 5ta generación.
Publicado en El Deber
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