"Desde el punto de vista legal hay un jefe de plaza que está subordinado a la autoridad política. Lo que la gente pide, que es tranquilidad y orden, se ve reforzado por esa figura jurídica. Para la protección, seguridad, distribución de ayuda", explicó el ministro de Defensa, Francisco Vidal.*
La consternación pública, aun en resaca emotiva por Haití, vuelve a ser sacudida con la reciente perturbación tectónica en la madrugada chilena. El cinturón circumpacifico** (cinturón de Fuego) parece estrujar la molesta silueta de la naturaleza***. Se anuncia cierto colaboracionismo ofertado por la comuna internacional y que despierta inevitables dudas sobre su fiscalización y sinceridad.
Sin embargo sobresalen las últimas reacciones, especialmente internas, referidas a la autorización y administración del uso de la fuerza del orden (Carabineros, PDI**** y Ejército) en esta trágica situación de catástrofe. Con particular énfasis en los alcances que puedan ejercer los castrenses. Fueron enunciadas tanto por los medios comucacionales, por la población y por el gobierno distintas figuras -constitucionales por cierto- para atender propiamente esta catástrofe. “Estado de sitio”, “Estado de excepción”, “Estado de Catástrofe” y alguna de sus características como el “toque de queda” se barajaron posibles.
Quizás en una sociedad no solo como la chilena*****, sino como las de casi todo el mundo, si quiera pronunciar: “Estado de sitio” ó “Estado de excepción” estremece ese cada vez remozado temor por sus antecedentes históricos. Interesante fue como desde las tempranas horas después del sismo el gobierno saliente se contradecía con lo que sus mismas autoridades declaraban, con lo que las marzinas autoridades aconsejaban y con lo que la desentendida población les creía.
Secuencia:
“Estado de Sitio” (alerta Roja)******
“Estado de Excepción”(alerta naranja)
“Estado de Catástrofe” (alerta amarilla)
Y “toque de queda”. (alerta tan light, que invita al saqueo)
Sea como fuese que los chilenos advengan en clasificar, con o sin propiedad (en el significado preciso del término), las reacciones -negativas- internas y regionales se ocupan más allá de lo que su utilidad las llama a hacerlo. Así es que al poco tiempo de pronunciar los “Estados Prohibidos”, las incriminaciones y culpas diluviaron en el presidente electo y sus colaboradores. Por el llokallesco argumento de afirmarse, él y sus acompañantes, como no alineados en la órbita siniestra ó zurda.
Mientras le siguen re buscando la troica (moral, de propiedad, de que será…) a la atención del suceso intempestivo. Aquellos mal vivientes, a quienes realmente no les importa ser enterrados por escombros o algo por el estilo, están aprovechándose del dolor y la tragedia. Para vandalizar con el pretexto de la necesidad humana o sin el.
La fuerza, el orden y la seguridad social están por encima de cualquier chabacanería política. Que es una de las ocupaciones de aquellos políticos mal gastados que ven ya su fin. El orden y la fuerza no son agentes originales del pecado, pues según el des-criterio de esos libre pensantes “afectados, llegados y dolidos” sí lo es. Es decir que uno quien piense, autorice y administre parámetros de la fuerza y el orden no sea incriminado de “fascista”, “derechista” y hasta “no humano”.
Es tan ridículo como pensar que adornando con flores a los uniformes castrenses, estos sean menos propensos “al mal”, al uso de la fuerza y el orden. En pro de la convivencia de su sociedad.
Lejos están de demostrar aquello, y muy cerca de confirmar su estupidez.
*Militarizan las calles de Chile para detener la ola de saqueos http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1238497&origen=NLTitu
**Geológica situación de riesgo a la cual pertenecen Chile y otros menos afortunados.
***Pero no en el sentido que la palabra del profeta Evo Morales nos enseña (en su profundo entendimiento y vivencia) a una “pacha”-deidad martirizada y vindicativa. Pensará, seguro, el profeta E. Morales que la naturaleza así “reivindica sus derechos”, “su exclusión” y “sometimiento” a algún “imperio” o sobrenatural “derecha”; y hasta pensará en crearle algún “pachamama-bonito”…¿? Cuando estos fenómenos suceden -generalmente- donde tienen que suceder, donde es sabido que van a suceder. Donde las estadísticas y sus números dictan autoridad de su intensidad, profundidad y duración.
****Policía de Investigaciones de Chile
***** En la sociedad argentina sucede lo mismo con el empleo del término “reprimir” ó “represión”.
****** Criterio del temor en razón del uso del término, más que de la misma desgracia natural.
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