martes, 30 de marzo de 2010

Trofeos personales

“El Ministro de Gobierno me dijo que estaba extrañado por la declaración del fiscal y que iba a aclararlo” el Defensoría del Pueblo postulante Albarracín *

Como no extrañarse…Sin la cautela que obscuridades como la aquí confesada ameritan (la anormalidad ya induce a pensar in sanamente así); es decir si el sospechoso ya tiene su cuartada o su blanqueador oficialista (el Ministro de Gobierno), que se abstenga confesar por lo menos para hacerlo no tan evidente. Las conclusiones serias, imparciales y periciales del fiscal acusador seguramente apuntaran al no apadrinado cardenal. WOW!

Lo gracioso a todo esto es como las mismas piezas del entronque masista se anticipan por su ego a salvaguardar ante todo, inclusive antes que su fidelidad política, su virtuosamente labrada honorabilidad. Descubriendo gratuitamente las pordebajeadas de siempre. El actual presidente de la Corte Suprema en su momento confesó haber sido disculpado por el gobierno, antes de canjear a su colega por la presidencia del poder u órgano.

Finalmente estas coincidencias nos advierten que algunos, si no los más, de los cargos ficticiamente licitados al público, y sus respectivos postulantes. Tienen necesariamente que acompañar a su perfil y currícula, un tributo. Un tributo en especie, una ofrenda personal. En todos los casos de requerimientos públicos importantes (temporales u oficiales), aparecen los postulantes si bien con varios trofeos personales (Leopoldos, Manfred’s, Cardenales, Brankos, cívicos, empresarios y políticos esos que atormentan los sueños descolonizados) ó con algunos prometidos a posteriori, ya en el ejercicio de la función a la cual postularon.

¿Una característica más de la inédita valoración meritocrática del
actuel régime
? O qué!


El fiscal apunta al Cardenal y la iglesia se indigna
*http://www.la-razon.com/versiones/20100330_007047/nota_247_980795.htm

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