Traición, auto destrucción…
La historia tiene a bien recordarnos los sombríos eventos que se suscitan en el cardio mismo de las revoluciones*. Lo que entiendo como contra revoluciones suicidas**.
Georges-Jacques Danton helo aquí, uno de los más celebérrimos procuradores de la subversión al orden, a la autoridad y al sistema imperante en la Francia de cierto tiempo, presente ejemplo para el siglo XXI. Quien después de fundar, organizar y promover la deconstrucción política/cultural de su sociedad, terminó metabolizado por su misma revolución, prescindido por sus mismos fraternarios. Cazado por los mismos “consejos” que con él se idearan para depurar a aquellos elementos nocivos a su bandera ideo-práctica. Así pues, fue que con él muchos otros insurrectos iniciadores terminaron en cestas comunes. Por la gracia de la gran causa revolucionadora.
En el caso boliviano si bien no se llegó todavía a plasmar niveles despiadados de fidelidad política, esos que son decisorios de la vida y la muerte. Si se pudo observar cómo van siendo marginados sujetos sociales que en su momento vivieron el nacimiento de un proceso conjunto. F. Escobar, R. Loayza, F. Patzi, L. Villca, y otros. ¿A dónde desterró el interés sectario a estos sujetos? Y que además fueron reemplazados por otros advenedizos híbridos.
García Linera, el intelectual, tiende a rebobinar los capítulos, las circunstancias y personajes -históricos-, (siendo incomparables desde un punto de vista objetivamente sensato y prudente) y confundirlos mágicamente en la realidad boliviana del antes y del presente***. Justificando con ello su proceso, su revolución personal, la de sus iguales y justificándose -individualmente- en su accionar. Como cuando con ínfulas docentíles acude a citar ó a interpretar con su primitiva perspectiva los pensamientos de personajes lóbregos como el mismísimo Danton****. De quien famosamente se puede extractar el:
[Seamos terribles para dispensar al pueblo de serlo], Cosecha 1793
Claramente una encendida sentencia de antes de ser condenado por la misma.
Danton fue un elemento oscilante entre el terrorismo jacobino y cierta mesura. Producto seguramente de un despertar paulatino y criterioso al respecto de varios aspectos de la revolución. Pero que según las características absolutistas del momento, no se podía jugar si no por la única opción ó a rellenar el cesto.
¿No fue demasiado jacobino como para ser considerado revolucionario?
Y es que a veces las pasiones llevadas al exceso terminan conduciendo los destinos de las personas que forjan tales pasiones. Llevándolas a un irresistible cadalso.
Ese mismo exceso es el que prepara el animus para saberse uno auto infringirse dolor; condicionando el animus para la traición y la consecuente autodestrucción. Sobre quienes se yergue la duda, la inconsistencia y la detracción a ese consumado exceso. Aquellos que como en el caso de Danton buscando la libertad se hicieron presos de sí mismos, pero terminaron muriendo por esa primigenia libertad. Y es que cómo iban a someterse ante nuevos tiranos, bajo el pretexto de libertad, igualdad, fraternidad y propiedad privada.
La misma suerte que corrió Ernesto Guevara de la Serna bajo las subordinadas y constantes FFAA bolivianas de entonces. Otro que hubiera muerto pobre, pero con alguna convicción. Y no viviendo regocijado bajo el confort, el lujo, la explotación, la usura, la mentira y una suerte de monarquía de título “castrista”.
Definitivamente es el costo de evitar las pasiones excedidas, de procurar los primeros instintos y convicciones, o la sencilla inutilidad para con los intereses de los celosos caudillos que terminan personalizado las luchas y conquistas. Que debieron ser siempre colectivas y mesuradas.
El terror persigue no solo a los que nunca fueron, sino y con más prontitud, a los que siempre estuvieron.
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*Denominadas así las abruptas afectaciones (totales) de cierto estado de las cosas por un otro estado de cosas; ideado éste como opuesto más no siempre alternativo.
**Así como en los depresivos cuadros de quienes intentan y de quienes logran finar su existencia física a causa, generalmente, de complots (emotivo-mentales) internos ó por afectaciones externas y colaterales. Una determinación resuelta por el consigo mismo del suicida. En consciente o inconsciente laceración a sí mismo.
***Escasamente, no solamente por él sino por la mayoría de masistas, se pueden escuchar o leer expresiones políticas que tengan que ver con un futuro; excluyendo claro está, las profecías y vacíos compromisos de gestión pública que son frecuentes en todas las variedades criollas de la política boliviana. Lo más fácil de vender sin comprobar la realidad factual.
****Esporádicamente puede verse la entrevista Walter Martinez (periodista pirata, con parche)-Garcia Linera por Tele Sur. Visitar reseña de entrevista en: http://www.eldiarioexterior.com/alvaro-garcia-linera-intelectual-del-37943.htm
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