lunes, 26 de febrero de 2024

EL MASISMO EMPEZÓ A PERDER EN LAS URNAS EL 21F

 



Para empezar, debemos contextualizar que desde su irrupción electoralista el año 2005-2006, la organización Política “Movimiento al Socialismo-Instrumento por la Soberanía de los Pueblos (MAS-IPSP)” se resumió en la figura caudillista del cocalero Evo Morales, sin dejar más que meros satélites a su alrededor y a expensas del llamado “proceso de cambio”.  

Los responsables de esa enferma construcción que hizo indisoluble el partido respecto del caudillo hicieron que Morales se dedicara desde un inicio a garantizar su permanencia en el poder de forma vitalicia, cuasi monárquica. Prueba de ello es la propia Asamblea Constituyente del 2006, cuyo último fin no era el reformar el texto constitucional republicano preexistente de 2005 para fingir lo “plurinacional”, sino introducir la figura de la “reelección consecutiva por voluntad popular” o indefinida/vitalicia en el actual Artículo 168 CPE, según consta en los Informes Final y por Mayoría de la "Comisión N° 7 Ejecutivo" (2006-2007).

Dicho intento fracasó, porque luego los Congresistas que fungieron como “Constituyentes”, el 2008, lo rechazaron acordando el límite contenido en el actual articulado de “sólo una vez de forma continua”. Esa primera derrota política fue reconocida por Morales en octubre de 2008 cuando públicamente dijo que “renunciaba a la reelección indefinida por la unidad del país”. En efecto, esa "renuncia" fue condición necesaria para la adopción del texto CPE 2009.

Sin embargo, unos años después, Morales confesó haber hecho “trampa” desconociendo tal renuncia a la reelección consecutiva al “recortar” su mandato el año 2009 para burlar el cómputo de mandatos contenido en la disposición Transitoria Primera.II de la CPE de 2009, repostulando -ya ilegalmente- el año 2014.

Luego, a menos de la mitad del que vendría a ser su cuarto mandato consecutivo stricto sensu (independientemente de la duración, si considerásemos sus reelecciones del 2008 -por el Revocatorio- y del 2009 -por efecto de la nueva CPE para burlar el cómputo reitero-), en febrero del año 2016 se sometió a un Referéndum Constitucional Aprobatorio (que también operó como plebiscito indirecto de su gestión) para reformar el Artículo 168 CPE incluyendo la doble reelección consecutiva, como venganza por el acuerdo político del 2008 que evitó su reelección consecutiva indefinida.  

Y perdió democráticamente en las urnas, por primera vez desde el 2005, por un 51.3% que le dijo NO a ese su afán reeleccionista. Porcentaje que personalmente sospecho fue mayor, considerando la vulnerabilidad del sistema electoral predispuesto para el fraude sistemático.

De ahí en adelante el Evismo o MASismo (que es el mismo según explicamos) gobernaba más resentido que nunca con el único objetivo de violar una vez más la voluntad del pueblo que le había bajado el pulgar, perpetrando la aberración jurídica de la SCP 0084/2017 con el absurdo argumento del “derecho humano a la reelección indefinida”.

Mamarracho jurídico que terminó siendo impuesto para la que sería su última ilícita habilitación a la candidatura Presidencial. Ya que en noviembre de 2019 el pueblo, en las calles, reafirmó democráticamente ese su patrimonio electoral/político/Jurídico del 21F expulsándolos del poder, con el agravante de haberlos expuesto junto al mayor fraude electoral de la historia boliviana, todo por intentar perpetuar a Morales de forma vitalicia. De hecho, el “MASEvismo” empezó a perder en las urnas el 21F de 2016, y por eso mismo perpetraron el fraude monumental del 2019-2020.

Finalmente, cabe señalar que los bolivianos conseguimos reafirmar el Principio de NO reelección indefinida en el Art. 168 CPE, de acuerdo con la voluntad Constituyente, con el carácter vinculante del 21F y con la Opinión Consultiva 28/21 del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, como ORDEN PÚBLICO para la posteridad.

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