martes, 29 de diciembre de 2009

La decisión política y jurídica

Evo Morales en su más desnuda expresión del pecaminoso decisionismo político (la intención política en el proceso iurídico contra Reyes Villa) logró confundirse entre la naturaleza judicio-jurisdiccional de una magistratura en demasía disímil de aquella que del metabolismo de lo democrático resulta. La investidura política del mandato excesivo y su irrestricto ámbito decisional.

La historia y la literatura específica al respecto han dejado establecido los rasgos más propios de cada uno de estos ámbitos de decisión y presupuesto; el político y el Iurídioo. Esta discusión se sucedió entre dos de los más relevantes juristas -y escuelas- de todos los tiempos. Hans Kelsen y Karl Schmitt. Para quienes la figura de la decisión y la compostura del decisor fueron esenciales. Para Kelsen se debía desbrozar la naturaleza decisional del jurista y su campo jurisdiccional (independiente, técnico y des apasionado) de la versión política de la decisión, tendiente al absoluto; que concluye inevitablemente con la absorción del ámbito Iuridico, centrifugando ambos tipos decisionales en un todo intenso.

Por su parte Schmitt defendía como así fomentaba la conjunción decisional en la vigorosa figura del líder supremo, supremo en todos los respectos -Iurídico y político-. Valoración que le permitiría argumentar la existencia y supervivencia del Führer en su breve III Reich.

Ahora bien no es que Kelsen haya postulado -ab inithium- un constructo legal y jurídico –positivo- perfecto en su razón de evitar más bien un exabrupto político en la figura del líder y su decisión. Pues justamente por el ensalce extremo positivista de su argumento, llegaría en cierta forma a fundamentar la perspectiva que en Schmitt es clara y permanente.

Como cuando Morales criollescamente enunciaba que “sus abogados deberían legalizar (para eso están)” todos sus deseos y artilugios políticos necesarios para revestirse de cierta legalidad además de legitimidad. El III Reich y su Führer procedieron de la misma forma, salvando las cualitativas diferencias en dimensiones y naturalezas de ambos fenómenos.

En si no es que en un autoritarismo ó dictadura no exista legalidad, Derecho o Estado. Por su puesto que es un fundamento regente y necesario para dominar, someter y materializar su poder. Inclusive en la particular especie –clascial- de las “dictaduras proletarias” el factor económico se contiene como un cuerpo de leyes, con procedimiento legal. Bien pueden estos tipos de legalidades o códices en sus respectivas sociedades producir leyes o manifestaciones normativas sobre asuntos desde el antojo político y las intenciones ideo-programáticas de su élite política. Pero aun así por la esencia enteramente positivista del esquema siguen siendo ciertos: Derecho, legalidad y Estado.

Finalmente el ámbar se extracta cuando se saben presupuestar y solventar estos tipos legales con pulcritud, convicción, disciplina y superioridad.


martes, 15 de diciembre de 2009

Supralidad simpática y antipática


“Una plurigabinete” Ofrecimiento público y plúrico del Presidente Morales.

En el regocijo, sin empache, que dejó la reciente victoria nacional del masismo y su jeque. Y en miras de los eventos electivos de abril y sus gobernaciones. Repica aquella aun incumplida promesa de establecer una entelequia socio-sectorial que aglutine un poder infinito y divino. Del cual dependerán (si es que no lo hacen y/o lo seguirán haciendo) la decisión y consulta del proceder total y final de la gobernanza pública nacional.

Al menos es eso lo que adeudan Morales, su programa y sus masistas.

“Un supragabinete a la cabeza de los movimientos nacionales que tengan cierta ética, moral para controlar al Parlamento, para control a Evo Morales y poder aplicar el control social que está en la Constitución Política del Estado, empezando por los dirigentes nacionales que controlen al Presidente, Vicepresidente y a la bancada del MAS IPSP”*

Esta suerte de supralidad potente y definitoria ya pudo apreciarse con la dinámica de lo que llamé la “tercera camara plúrica”**; que ejercía y regentaba la producción legislativa, en sus momentos de aprobación presionada, los dispositivos “legales” que demandaban los apetitos masistas por medio de aquella “voluntad de los sectores sociales” (plebiscitos de necesidad de reforma, aprobación del texto constitucional, revocatoria de autoridades, re elección y demás). Pero desde la periferia y las externas manifestaciones de una hordásica variedad de sectores reclamantes. Con horarios, honorarios, y todos los aditamentos que hacen a la planilla de parlamentarios per se.

De entre lo más natural que se le pueda analizar a este tipo de comportamientos demos kraticos, se ubica la intrigante compostura que los motiva y fundamenta. Para ello serán los principios benthamnianos de simpatía antipatía y utilidad que emplearé y que mejor pueden llegar a explicar la esencia y los peligros que implican la idea de una virtualidad tan poderosa como el “plurigabinete” y su irascible multi facultad.

Rescatando -para un primer desmenuzaje- del discurso masista, los valores de: “cierta ética, moral”. Qué es lo que nos significaría, inicialmente, el término “cierta”; ya que desde la hermenéutica masistoide nada es simple o sencillo. Se quedrá referir la mensura del valor, ó al tipo de ese mismo… en este caso una cierta ética y una cierta moral? Nos querrán advertir que en el momento dado -negativo por cierto- se estableció que “cierta” implicaba nomás a cierto tipo de “ética” y “moral”; y que por eso el por qué, resolutorio, del obrado y de la consecuencia (váyase a saber cuál). ¿Se descartarían así los alcances (la des mensura) o bien el tipo (vicioso) de los valores enunciados?.

Jeremías Bentham sostiene parámetros comparativos e interpretativos significantes de lo que contienen el principio que denomina arbitrario o de simpatía y antipatía, y el principio de utilidad. El principio de simpatía y antipatía, consisten según el autor, “en aprobar ó condenar, por sentimiento ó por instinto, sin dar otra razón que el juicio mismo”. Estas prácticas de mucha frecuencia en los esquemas autoritarios, se pertenecen indiscutiblemente con el estilo político del masistoide, y su mayor expresión con el Presidente Morales.

En el caso del masismo se entiende que, como sus alegres categorías lo permiten, lo “indígena” o lo “pobre” les merece un sitial, un revestimiento, superior al resto común y mortal; universalmente único y exclusivo. Y que en consecuencia ese juicio resultante es la más poderosa y única verdad. Recuérdese que creencias de ésta índole indefectiblemente terminan por decidir, incluso, parámetros de vida y muerte; como consecuencia de un cierto nivel de verdad y autoridad desarrollados.

“Un hombre nos dice que hay en él una cierta cosa que le ha sido dada para enseñarle lo que es bueno y lo que es malo, y esa cierta cosa se llama ó conciencia ó sentido moral”.

A su vez Bentham sugiere que en razón de esta apreciación simpática y antipática, instintiva y sirviente a un otro principio suyo denominado de utilidad (de aquello que conviene aprovechar, y desechar los que me hace daño), “Ya no es el sentido moral sino el sentido común el que le enseña lo que es bueno y lo que es malo: este sentido común, dice, es dado, á todo el género humano, bien entendido que no incluye en la cuenta á los que no piensan como él”.

Llegados a esta sentencia, duda no cabe en explicarse la motivación y fundamentación que se engendra en el masistoide, el masismo o cualquier otro fenómeno relativamente símil.

Ahora bien. ¿Cuál sería la causa motriz y argumento de una supralidad sectorial politicoide?, Si no la misma observada y verificada -instintividad salvaje y pasional- en la individualidad del presidente y su movimiento pluriviano. Pero con la diferencia de que éste último al ofrecerse él y su movimiento, en tributo prebendal, a una masa de corte muy democrático, se estén sometiendo a gravitar en torno a la voluntad popular. Esta oportunidad disociada, o con tendencia a ello, de lo que en un principio fuera al revés distinto; cuando la volición general (o por lo menos de aquella porción societal considera “pobre”, “india”, “proletaria”, “obrera”, “etc’s”…) era resumida y abrogada unidireccionalmente en la investidura del “Mesías” masistoide y su maná masista. ¿Y no será que por consecuencia física -eventual- el cuerpo masistoide caiga irresistible por la potente atracción de una masa democrática viciada?....Y lo desintegre ab infinitum.

Una supralidad que alumbró hace unos años al masistoide, en su condensación democrática, quizás orqueste prematuramente su final. En el terreno ambiguo e inesperado de los instintos y las pasiones.


*http://www.la-razon.com/versiones/20091213_006940/nota_247_923684.htm

**http://franzbarrios.blogspot.com/2009/09/neo-dialogos.html

lunes, 14 de diciembre de 2009

Debilidad humanista en el presupuesto criminológico


Es muy difícil encontrar hoy en día vestigios de pre claridad en el discurso de aquellos sujetos que fomentan opinión pública desde cualquier cargo o recove jo donde se encuentran y proyectan.

Un ejemplo de ello se expresa en las solubles letras que componen la columna propuesta por Abel Posse* y su "Criminalidad y cobardía" exponen didácticamente en un primer momento los matices ideomáticos que hacen a la naturaleza del fenómeno zurdo en su aplicación sur continental (caso bolivariano chavista, el plurivianismo evista y demás ramas anexas) como así y enfáticamente la realidad que envuelve al autor columnista, el Kichnerismo.

Por otra parte. El segundo momento de pre claridad que substancia el autor es la referencia crítica al presupuesto criminológico del cual se empapan los humanistas, modernos y garantistas gratuitos de nuestros tristes días. Sujetos que si bien son propios de los bosquejos zurdos y de zurdo-centralidad, también los hay como el mismo autor advierte en lado de supuesta oposición; en sí por la pusilanimidad de sus expresiones o la nulidad de estas.


[Es curioso que, en la desnaturalización idiomática que viven los argentinos, los mismos dirigentes de la oposición hablen a media lengua y se fuguen hacia la prevención educativa, la recuperación del joven delincuente y la inclusión social.]


La modernidad y sus esquemas laxos son un sistema que tiende a la barbarie y a la involución.

Una de las mayores incidencias de esta apreciación moderna recae estridente en el estilo del Derecho Penal, su proceso y el presupuesto criminológico que lo regenta. Pues es muy usual que, y en especial, los gobiernos zurdos o centrípetos desarrollen este tópico tan preciado como delicado con y bajo parámetros de lo que ellos llaman "humanismo" y "dignidad". Categorías sumamente impregnadas de falsas o ciegas consideraciones para con el elemento mal viviente, indecente y viral. Se hace difícil comprender la magnitud y realidad que comporta su conducta. Para algunos estos elementos delincuentes son producidos por los niveles de sub desarrollo eco-sociológico de su mismo colectivo social, otros sindican responsabilidades a los sistemas que imperan globalmente, otros (con mucho rigor) establecen que estos elementos son particularidades excepcionales que nacen así por designio genético o bien por el azar fortuito de la vida.
Pero lo que no se suele escuchar, o desde concepciones muy limitativas como tímidas es que justamente estos comportamientos delictivos surgen en razón de la acepción universal y bondadosa que tienen las sociedad en el presente. Y su excusada salida de "que ya no se ve bien, era del pasado, es arcaico, a temporal" y demás ociosa sanata; que no hace más que justificar "humanísticamente" la anormalidad de estas conductas.

Ahora bien. ¿Cómo son atendidas este tipo de valoraciones por el lego o la modernidad pública? Como -y de una manera simplista- manifestaciones fascistas, derechistas, in humanas, indignantes, y/o demás apelativo falso o equívoco con que se les prejuicie. Por un lado es cierto que los cánones penales que configuran este tipo de valoración modernamente ubicada como "in humana" son elaborados y practicados desde la perspectiva no zurda, ni tampoco desde el hipócrita centro. Lo que no debería llevarnos a encarcelarla -esta valoración- dentro del prejuicio y exclusividad de una ideología o conducta política determinada.

A lo mejor podrían considerar a estas valoraciones justas y des apasionadas sobre lo penal y criminológico, como premisas universales más bien humanas y puras. Sin privilegio de correspondencia con la corriente política "X" o "Y"; simplemente como fundamento de existencia y supervivencia del humano como especie. Hay veces que la estabilidad de un algo en el tiempo se debe a la sabiduría de ese algo para poder identificar lo que lo desgasta y lo debilitada; las medidas que se tendrían que tomar para ese cometido vana a ser necesariamente traumáticas. Todo cuesta, inclusive lo bueno. Como cuando algunas aves deben despellejarse ellas mismas para desarrollarse y sobrevivir.

A lo mejor como algún eximio jurisconsulto lo estableciera el delincuente infringe la ley (el orden) porque esa es la finalidad de la ley misma. La de existir para ser violentada. A lo mejor, y a decir de uno de los más grandes filósofos y jurista de todos los tiempos Hegel: “La pena es el derecho del criminal. Ella es un acto de su voluntad propia. El criminal proclama que la violación del derecho es su derecho. Su crimen es la negación del derecho. La pena es la negación de esta negación y por consecuencia una confirmación del derecho, que el criminal solicita y se inflige a sí mismo.”

Y por ello lo digno, lo humano, lo más humano sería permitir al delincuente ejercer libremente ese su derecho. Y acompañar su patíbulo (autodestrucción) con las herramientas más sensatas y precisas que ello reclame.



*Ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires. http://www.lanacion.com.ar

jueves, 10 de diciembre de 2009

Confesiones públicas

“No se come, no se duerme, no se ahorra y no se gana bien”* A.G. Linera

El apetito del masistoide es del más salvaje instinto animal (si de algo se los puede categorizar). El masistoide como bien lo dijo el sosegado "camarada linera"@hushmail: "el servidor público no tiene familia". Claro es la confesión que nos revela las dolencias y carencias más íntimas de estos seres. Estos elementos patológicos "sacrifican" a ese algo que ellos consideran "familia"; remitiéndome nuevamente a las (des) valoraciones linerianas que distinguen -1º- la “familia” del individuo particular y privado (que dice él mismo “hay que amarar”) de -2º- la no “familia” del sirviente público y político.

Pero esto no se finiquita aquí, en lo que ya es una deducción dantesca y prospectiva de “los adentros” de estos compañeritos del cambio (en base a las mismas declaraciones públicas y reincidentes del vice pluriviano). Pues en razón de esta carencia y des valoración de lo elemental y lo humano -la sin familia-, el masistoide recurre a una suerte de compensación anímica y satisfacción física con el sometimiento patibular de sus mismos sujetos, los masistas (codicia, “sacrificio”/traición, auto atentado, auto destrucción). Y también se goza de su prosecución vindicativa contra los sujetos a los que considera sus enemigos.

Los sirvientes públicos encuentran en la prensa (inclusive en esa parte de ella tan detestada, desacreditada y culpada de falta de simpatías para con el Tirano Cholus Rex masista) el momento confesional. Recuerdo y sobresalto una declaración que el presidente Morales efectuó en los inicios prebéndales de su maquinaria electoral, decía “mi padre le robaba a mi madre para regalar a los demás”. Ah! Hay dos posibles versiones. La 1º que efectivamente Morales sénior haya, robin hoodescamente (en los Orinoca Fields), compartido sus bienes con el resto, necesitado o no. Y lo 2º que Morales vástago hayasé inventado la sanata para edulcorar su momento de prensa con ese precedente que según recuerdo en su expresión facial lo tenía orgulloso. Pero lo único cierto es que ambas versiones tienden a justificar lo que hoy en Bolivia se le denuncia y lo que ellos encubren de cierta forma.

Esperemos que estas sesiones públicas de sincericidio (inconscientes, desmoles ese privilegio) se sigan suscitando y tal vez. Solo tal vez sean utilizadas estas confesiones como coartadas de excusa mental en la sentencia que les depara la historia y su pueblo.


*En esta enunciación del placer material ausente se halla un: ¿es decir que no se vive bien? Bueno aquí eso parece que solo se aplica para la magistratura del vicepresidente. Ya que a J.E. Morales se lo nota regordete, sonriente, con un algo de ese su humor criollo y a veces desgastado; jugando en los nevados, en los valles y llanos; viajando, enamorando, bailando y vistiendo…gozando del poder.

martes, 8 de diciembre de 2009

El protagonismo cívico y prefectoral pendiente

En consecuencia de los últimos resultados predichos y sobre espectados. Y sin resignar la posible incidencia de una minoría asambleísta. El plano de oposición se ancla esperanzado en dos vectores de fuerza. Que dependerán de su uso, creatividad, consecuencia y convencimiento, la intensidad de sus fuerzas como efectivamente o positivas y estables en el tiempo.

El poder territorial y sus capacidades. En las posibilidades específicas del nivel Meso y su consejo legislativo. Pero la contienda coordinada y/o representada por la minoría en Asamblea, y potenciada desde la región no solo tendría que lidiar con la tentaculada decisión del nivel central -nacional-. Si no y por anticipo (como con los escaños senatoriales adicionales) con las otras especies autonómicas de mayores riesgos como la indígena-originaria-campesina y la regional*. Y que además dependen, las autonomías -y estatutos-, ahora de la mayoritaria voluntad oficialista que alumbre la ley que les dé el retoque final; retoque final que seguramente abarcara capacidades legislativas y un pacto fiscal e institucional simpático pero solo para el gobierno central.

Por otra parte y muy vinculado, en naturalidad, a lo anterior se encuentra el protagonismo cívico que cada departamento comporte. Se debe aprender de la experiencia santa cruceña para saber no debilitar los vínculos prefecto-cívicos en favor del control oficialista. Y es que la escrupulosidad masista asaltó, de cualquiera de las formas que se dieron, la conciencia y convicción (aparentemente) de la figura del prefecto cruceño. De ese discurso “del cabildo del millón” -in negociable-, a las laxas -condescendientes- recientes declaraciones con respecto del presidente Morales. Y el despreciable regateo de algunos juventud cruceñistas, empresarios, deportistas y otros con los masistas, una vez enemigos. Y es que el masismo supo generar lasitud en el discurso y (o) posición, por ende incertidumbre; de la cual supo aprovecharse muy bien y conseguir lo que ahora tiene. El masismo y no solo en este departamento, está pinchando con una aguja infecta en los cuerpos de defensa que todavía reclaman República, libertad y valores societales.

Y es por ello que la impronta o positiva debe cundir y solventarse desde el protagonismo cívico y el protagonismo de la gobernación departamental y su consejo. Que es el pueblo. Al final del día y en la misma retórica del presidente Morales, “de no esperara las leyes…y de dejar que el pueblo sea el que juzgue”. La democracia debe ser vencida por las mismas herramientas de la democracia.


*La autonomía municipal no representa, salvando los eventos, riesgos de contienda política más que conflictos de diseño y estructura técnica.

lunes, 30 de noviembre de 2009

Expiación

-El mea culpa et confiteor del ser masistoide-

La expiación es una muy ortodoxa referencia y praxis de índole religioso judío-cristiano. Básicamente comporta la acción de encubrimiento de una otra acción por medio del sacrificio. Sacrificio que concluye con la supresión holista del pecado anterior.

Este acontecimiento es tan importante que se consagra con un día en el calendario religioso -Levítico 16-. Que además provee de ciertos elementos instructivos para el sacrificio de expiación. Si bien es una utilidad costumbrista de la religiosidad específica, que aparenta el lógico momento y procedimiento para acceder al perdón divino; no deberíamos conformarnos con la aparente simplicidad del evento.

Así como en la religión, la cultura y otras expresiones nada es sencillosamente explicable. Más aun si se atañe al des envolvimiento de la psiquis del homo político y sus esquemas patológicos.

En todo este record histórico que va engendrando el masismo y su ser masistoide se puede claramente inquirir la causa que lo lleva a cometer pecados; y cuales las formas que encuentra este ser para expiarse. Pecados máximos si verificamos la cuantía y depresión del daño ocasionado y por ocasionar; en las conciencias, vivencias y credulidades de un rebaño fustigado sistemáticamente.

Sin embargo ingresando en los inextensos créditos argumentativos psíquicos del ¿por qué?, en el comportamiento del masistoide. Se me ocurren dos alternativas, ambas tan degeneradas como complexas.

Una de ellas. Que el comportamiento del masistoide sea manufacturado por desbalances emotivos y progresivos desde su temprana infancia, en su adolescencia, y en el transcurso mismo de su existencia adulta; desbalances asociados con la violencia -con algún tipo de ella- Y que transbordada al ideario del colectivo social, (bajo un trastorno de falso paternalismo), se haga de la voluntad de masas a las que se piensa representar. El masistoide llegado a un nivel elevado de esta descripción, odia su propia identidad. Y él piensa que eso lo hace moral, nacional y racionalmente diferente.

La segunda. ¿Qué es lo principal que el masitoide hace? ¿Qué es eso que lo hace hacer? Como las meditaciones de Marco Aurelio nos indicaran, Simplicidad. ¿Cuál es la naturaleza de ese ser, qué es en sí mismo? El masistoide se venga. Halla en la venganza -de su supuesto marginamiento, represivo, histórico y demás decorativo demagógico- su forma de y para existir. Y es que sin un “qué vengar” (o sin el más romántico “reivindicar”) el masistoide no podría cautivar a las masas, acceder y exceder su poder. El constructo paranoico de que todo lo pasado* implica maldad**, de que a partir de su pequeño ingreso en la historia del poder de Estado pueden re inventar e imponer a gana y gusto de sus psicodelias conceptuales y vacuidades existenciales un neo estereotipo sobre interesado de lo que su (i) lógica y élites desean para sí.

La paranoia provocada del masismo se basamenta en un supuesto odio que ellos denuncian, y en situaciones que puedan generar el ambiente para dicho odio. Pero en realidad ellos necesitan ser odiados, ellos buscan el desprecio (hasta de cierta manera se lo auto infligen cuando no les es suficiente). Si el neo liberalismo*** no hubiese existido, el masistoide lo hubiera creado. El masistoide trabaja la concepción de sus mismos miedos, resentimientos, en pro de fructificarse y garantizarse una causa. Es ladino.

Finalmente el masistoide va a cometer acciones que bien las sabe extremas y de consecuencias muy intensas. Pero en si mismo va a responderse, va a responder con un mea culpa et confiteor**** que le permita expiarse de sí mismo como de los demás (porque de Jesucristo el Nazoreno y su iglesia, o de alguna otra religión su afirmado ateísmo no se los mediará). Con un sí lo hice, porque lo tuve que hacer (el motivo”x”), pero ahora estoy excuso de lo que hice y lo volveré a hacer si lo necesito. O si la adicción así lo requiere.


*Cierto pasado. Pues no se mencionan por ejemplo antecedentes del periodo incásico que denotan imperialismo, aristocracia, jerarquía, divinidad, sometimiento, raza, cultura, conquista y prosperidad. Al parecer, realidades que no podrían ser aprovechadas por el masistoide desde su buscada perspectiva lastimera de perpetua víctima.

**Un estilo de maldad siempre acomodadizo a las necesidades y estratagemas políticas del masismo.

***En la versión que el masismo propone y relata desde su cómoda, parcial, pero temporal butaca.

****Locuciones latinas de liturgia en misa. “Mi culpa, yo confieso”.

martes, 24 de noviembre de 2009

Control social

El también llamado “cuarto poder ciudadano” es uno de los fundamentos del actual “proceso de cambio”* llevado a cabo en esta oportunidad** por el MAS.

Se suele escuchar como pretexto inmediato a las enormes dudas (en la estructura y visión) sobre muchos ámbitos de programa, gobierno y Estado. Que el “Control Social” va a ser quien garantice la demanda, la designación, el funcionamiento e inclusive la decisión final sobre estos ámbitos; y sus respectivos sub niveles operativos. Supuestamente…

Lo que el gobierno aparentemente no prevé, o por confianza excesiva, es que esta misma capacidad suprema que le está otorgando al “Control Social” sea empleada como la guillotina que decapite su actual poder. Un desbordado Control Social que no quiera perdonar los descubiertos y siniestros vejámenes a los que está sometido el pueblo, sin cansancio, por el masismo. O bien un Control Social seducido por una nueva y diferente corriente política con la cual no solo se sienta representado, sino que esté seguro de que esta vez no se ha groseramente engañado y utilizado.


*El término “cambio” implica cierto nivel de evolución. Se esta demostrado por las acciones consuetudinarias del masismo que no se aspira o por lo menos no se ejercitan rasgos que efectivamente denoten evolución. En el sentido de que se superen usos y costumbres (corrupción, prebenda, compradismo, censura, oportunismo, rosca, usura, codicia, demagogia, y otros) degenerados y practicados por la administración gubernamental, judicial y legislativa desde siempre en la existencia del Estado boliviano.

** Tomándole nota a las reiteradas veces en que el presidente Morales se refiere al “proceso de cambio” como propiedad del pueblo, y por ende gobernado por su voluntad. Es decir que el proceso éste trascendería al partido político y sus actores políticos. Y que por lo tanto va a perdurar por sobre el mandato temporal del actual gobierno, su ideología, sus licencias, y sus personajes. Correspondiéndoles -el proceso- a quienes bajo cánones ideológicos e idiosincráticos distintos sepan ajustarse rigurosamente a la significancia de dicho proceso.

jueves, 19 de noviembre de 2009

El enclave geopolítico suramericano


-La importancia colombiana-

A partir de las recientes declaraciones del orate bolivariano H. Chávez respecto de su conocida intención bélica contra todo aquello que no le tome en cuenta como el gran libertador que se piensa ser, o contra quién no le otorgue sus patéticas licencias para libertinar con las decisiones -soberanas- internas de cada Estado donde esta plaga, cual langosta, asota y consume. Se demuestra un incrimento abrupto en el nivel de su enfermizo y eterno temor por el del Norte americano. La enfermiza terrorificación del orate mayor ya intentó tripartitar un conflicto (bajo las justas y más humanas razones anti narcotráficas) que en un principio solo incumbía a la soberana Colombia y al manoseado Ecuador. Injiriendo con su siempre asqueroso interés en el soberano Estado de Colombia con una apresurada incurción en la selva que le pertenece (en territorio de frontera) -además- solo a Ecuador y Colombia; pero como el mete pico que él es...

¿El orate habría querido libertar a su compadrito R. Correa en ese momento? O es que más bien le interesaría la colombiana selva, sus narcas FARC's; obviamente su droga, sus armas y los irregulares mercados que le corresponden; que por lo que se conoce los "chavos" habrían empezado hace ya un tiempo ha comercializar armamento con los insurgentes FARC's. Pero lo más valioso de todo esto sería la intervención a las bases norte americanas en Colombia que asechan a la expanción oscura y abusiva de la tempestad chavista. Y que sin duda alguna son el bastión geopolítico que aun no se deja contaminar con la infección hipócrita de los zurdos mamarrachos. Chávez se desgasta declarando una intervención norte americana, según él, manifiesta en los asentamientos militares. Cuando el deschavetado éste se las pasa caminando sus fuerzas armadas en actividades auto golpistas en Bolivia. Se las pasa de prestamista internacional de fondos para no la economía boliviana, si no para la prebenda y satisfacción del MAS; hipotecando su soberanía, su Estado y a su pueblo (con mucha culpa de su "indio") . Y de también depósito fiscal de los dineros robados, malversados, volteados, lavados que le pertenecen al pueblo boliviano y que engordan -"sigue"- a los dirigentes ejecutivos del oficialismo pluriviano. Y es que claro, como Chávez ya no tiene contra quien rechiflar en su parcela venezolana (ya que lo controla todo) tiene que disparatear contra la soberanía de sus vecinos.

El orate obeso se abroga una voluntad que para nada le corresponde. El pueblo y voluntad popular colombiana deben responder por ellos mismos ante las circunstancias que le tocan atrevesar, o con quienes pactar y convivir. La importancia de la presencia norte americana en tierras colombianas comporta un fuerte geopolítico que bien podría impedir la consumación de la peste chavista, o en desgracia, permitir la infección total de esta parte sur continental.
Algo que no les cabe a los des alineados es que como la buena potencia que son los EEUU de norte américa, su política internacional trasciende los gobiernos y existe más allá de ellos como polítca de Estado. Y en digamos relativa velocidad crucero. Por eso el embargo cubano, el dominio en Irak (y en otros territorios medio y orientales), su posición ante la enfermedad de las drogas ilícitas, la instalación de bases militares en diferentes latitudes mundiales y demás puntos de su agenda internacional, no van a ser resueltos facilosamente con la selección de un abogado mulato y actual nobel prize para administrar determinadas labores y decisiones de Estado. Y es que la fuerza de una tradición administrocrática de lo público se impone ante cualquier intento foráneo.

Ciertamente que en estos tiempos las intrigas norte americanas se han incrementado habida cuenta de las cuantiosas inversiones y movimientos armamentísticos suramericanos. Batutados por H. Chávez y secundados por sus serviles dignatarios vecinos a los que sin dudas les presta "capital de inversión", pero que termina siendo devuelto en las compras estas a las arcas venezolanas. Además de endeudarlos, "les gana" y mucho vendiendoles sea por un mercado venezolano directo o por intermediarios euro orientales como Rusia.

Norte américa está a un jardín de perder su "patio trasero" en favor del venenoso venezolano.

Finalmente me atrevo a pensar que Colombia le es ha H. Chávez lo que Pando le es ha E. Morales, para empoderarse aun más.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Conveniencias conceptuales y categorías alegres


…[y así ha resultado que tan eminentes funciones han caído en manos de gente pobre que se ha vendido a causa de su miseria.]… Aristóteles, Política


El buffet termino lógico al que tan acostumbrado se tiene y, por desgracia, nos tiene la inventiva masistoide, es uno de los fundamentos de su construcción ideológica y el argumento de su propaganda y prebenda.


El MAS como el fenómeno manipulativo-político que es, ha podido ubicar y corresponder a las ideas que se tiene de los términos: “pobre” (condición social), “excluido” (situación social), “indígena” (condición racial), “plebeyo” (condición clascial), entre otras, como reservorio moral e in amorabilizable a la vez del colectivo social. Con ello el MAS justifica lo injustificable, resultante de todo el accionar que se permite realizar. Y recurre cuando le hace falta y necesidad para escudar lo turbio y degenerativo, que llegan a ocasionar en tanto de su naturaleza; hasta convencer inclusive a aquella porción social crédula, engañada y obnubilada.

Es pertinente advertir que justamente estas categorías alegres tan recurridas por el ser masistoide, son más susceptibles de inducir a la tentación del exceso, la mentira y por lo tanto a la hipocresía existencial y parasitaria de sus mismos reclamantes. Por el simple esquema psicológico que las categorías importan, y el impacto sensible que pueden suscitar en las masas.
Por otro lado es muy difícil precisar hasta donde y hasta cuando un sujeto va a seguir auto afirmado como “pobre” o “excluido”; siendo lo usual de entre las repercusiones de estas categorías que el sujeto -categorizado- llegue a pensarse como “pobre” eternamente, antes o después de serlo realmente. En tanto que categorías clasciales como lo “plebeyo” o raciales como lo “indígena” son comodines oportunistas y decorativos -lastimeros- de aquellos sujetos que las hacen aparecer como suyas o propias; en si una categoria clascial puede incrementar su lastimera posición, en consecuencia su propaganda, acompañándose con una otra categoria racial.
En este entendido un “pobre”-digamos real o no- puede además ser un virtual “indígena”; configurándose en todo un mamarracho conceptual y convenenciero de impacto político en las masas. Que le va a permitir parasitar del Estado y su sociedad, en el caso de que el sujeto o grupo de sujetos accedan al poder y correspondiente ejercicio del Gobierno; y/o cautiven la opinión pública -local o externa- e interesada que así lo convenga apreciar y fomentar, el caso de una ONG por ejemplo.



1° consecuencia. La exclusividad diferencial en el concepto

Desembocando necesariamente (para la ideación masistoide) en la exclusivización y segregación de esas conveniencias conceptuales del todo social. Es por ello que los usuarios conceptuales se piensan y se convencen de que, y en razón de sus acomodos categóricos, son un algo distinto y hasta superior que el resto de la comunidad. Y en consecuencia, insisto, justifican todo lo que llegan a suscitar. Inclusive los usuarios se permiten corroer ámbitos muy delicados y susceptibles como el presupuesto penal* en su elemento del tipo penal; pues según dictan las consideraciónes masistoides una afectación -cualquiera que esta sea- por el llano hecho de haberse sucedido en contra del usuario convenenciero, debe ser sancionado ya no en afectación al ser humano, si no en afectación al "indígena"y/o "pobre". Para el masistoide, ideado como distinto, debe existir un castigo diferente y por que no hasta sobre humano. Ello mismo porque se han auto marginado del término persona (seguramente por el origen latín del término-"colonialista") e inmediatamente se han acuñado como "indígenas-originarios-campesinos" sin mayores precisiones que la conveniencia e improvisación política.



2° consecuencia. Herramienta persecutoria

Finalmente los usuarios conceptuales a partir de su ideación como lo distinto y lo mejor, pueden elaborar seudo estereotipos persecutorios de lo que no acusa conformidad con sus conveniencias conceptuales y categorías alegres.
Que más que servir reivindicatoria mente a una causa social sensata, se dispone como único y privilegiado poder político de sometimiento.



* Además de las consideraciones globales y modernas que se van ocurriendo cada tanto como el: “Femicidio”: Dícese de “los homicidios de mujeres por el hecho de ser tales”; ¿Tipificar el Femicidio?, Patsilí Toledo Vásquez http://www.cdh.uchile.cl/anuario04/7-Seccion_Nacional/3-Toledo_Patsili/Patsili_Toledo.pdf

¿Una tipificación "especial" al respecto de los crímenes contra la mujer va a disminuir los índices criminales, los va a imperdir? Es necesario crear desubicad amente distinciones, osea que por ser "femicidio" van a ser crímenes distintos, peores que si los fuesen contra simples mortales humanos, contra la persona.

lunes, 16 de noviembre de 2009

“Espacio solicitado”


Esta es la rotulación diaria con la que el re estrenado canal pluriviano -7- (ex canal del Estado Boliviano) garantiza espacio y tiempo a la propaganda masistoide. Más es justo establecer que no es una disposición de señal “gratuita”, es pagada sí. Pero a costos virtuales (sean bajos o elevados), ya que como siempre se hizo y se lo hace aun más hoy.
El ingreso por razón publicitaria/prebendal es devuelta (en los porcentajes acordados) a los bolsillos del adjudicador, el servidor público (o tal vez funcionario fantasma de cuoteo) que efectúa los pagos autorizados; y salidos de la chequera de la fidelidad venezolana/la cuota ONG’era/el tributo del “académico”* Quintana (mercancía mensual de Pando)/el ministerial-“aporte”-obligado/el cubierto empresario (de cena tajiboseña o domiciliaria)/& otros. Al final del proceso es un dinerito que, por el proceso de reciclaje masista, vuelve (completo o en partes) a la campaña oficialista. *Pues según la última exclusiva de “Usted elige” con J. R. Quintana desde su feudo delincuencial, éste último se afirma como “académico”; “consultor de 5 mil morlacos verdes /mes”.

Recalcar que la “especialidad” del roedor aiquileño es, dice él, “Seguridad del Estado, Defensa” y demás asignaturas que posibilitaron su “estrategia” para avasallar Pando.

jueves, 12 de noviembre de 2009

Declaración Santiesteban (jefe del servicio de Inteligencia)



En el mes de marzo Villa Vargas (el viejo) habría sido contactado* (de que forma, bajo que condiciones, no se sabe) por supuesta información al respecto de supuestos movimientos terroristas; y desde ya (desde siempre) se especuló sobre unos supuestos vínculos del grupo extranjero con empresarios (esos que no cenan con los dirigentes ejecutivos, o que no participan de las escapaditas a domicilio), civicos y personalidades enemigas "del proceso de cambio". Pero se debe recordar que el "viejo" Villa Vargas habría sido sospechado -por el oficialismo, y por las declaraciones de los a batidores UTARC's- luego del operativo, de haber gestionado a los supuestos mercenarios extranjeros en Europa; osea que el mismo terro-manager es el informante original para descargo del oficialmismo. Que tal. Que el "viejo" haya gestionado mercenarios está claro, ¿pero para quienes lo hizo, y para qué fines?

"En ese último contacto, Ignacio Villa Vargas cambió súbitamente de libreto y manifestó que personas ligadas a las más altas esferas de la Administración actual conocían todos los movimientos de Rózsa y su banda desde octubre del 2008, lo mismo que el ex funcionario del Ministerio de Gobierno Luis Clavijo. Esto produjo nuevas dudas y causó mayores problemas al fiscal Marcelo Soza, quien, sin embargo, no asumió las acciones para dar con el paradero de Villa Vargas, pese a que él habría admitido su participación." La Razón **

Después W. Andrade verificaría en un churrasco, al sabor de unas cervezas y ante los flashes dicha informacion vertida por el "viejo"; este mismo sería quién hiciera las presentaciones de Andrade con el supuesto grupo mercenario. Luego Santiesteban declara que no lo tenían como infiltrado*** a Andrade; sin embargo afirman los oficialistas comisionados (C. Navarro) que desde el temprano marzo tenian conocimiento -servicio de inteligencia- de un supuesto grupo de extranjeros mercenarios; inclusive afirmarían de que la sospecha de inteligencia se intensificó cuando los supuestos mercenarios abandonaron el céntrico Hotel "Santa Cruz" para alojarse en "Las Américas".

"Pregunta.- El capitán Wálter Andrade, comandante de la disuelta Unidad Táctica de Resolución de Crisis (Utarc), ¿era infiltrado en el grupo terrorista liderado por Eduardo Rózsa?
Respuesta.- Respecto a la pregunta se debe indicar que la Dirección Nacional de Inteligencia no tenía ningún infiltrado en el grupo terrorista." Jefe de Inteligencia, La Razón.****

Una vez más ¿Cuál la condición de W. Andrade? ¿Verificador de sospechas gratuito (si dicen no fuera infiltrado)? Esto mismo -la función desconocida y/o de oficio- daría a entender que el churrasquerito/Comando Andrade habria accionado al margen del "servicio de inteligencia" y por ende sin la excusada necesidad de salvaguardar la vociferada "seguridad del Estado" y la vida de sus paranoicos dirigentes ejecutivos. Es decir que la información bajo la cual se fundamentó la ejecución y abatimiento de los súbditos extranjeros en el Hotel "Las Américas", el montaje total, y la mentirosa paranoia sembrada a los crédulos bolivianos, por el masismo; fué y es obtenida al margen de la tuición, observancia y orden de la máxima autoridad de inteligencia, es decir al margen del gobierno y su validación oficial.

Por otro lado se habría instruído la captura viva de los supuestos terroristas. pero que por su supuesta resistencia tuvieron que ser ejecutados. Maquillando a aquella orden salida de un mando superior.

“detener con fines investigativos (a los supuestos terroristas), pero al oponer resistencia —dijo— tuvieron que abrir fuego contra los terroristas”. Jefe de Inteligencia, La Razón.*****

De toda esta mazamorra mañuda que sigue aproximando responsabilidades por el auto atentado terrorista al masismo (ya sea por descuido en la prolijidad de su plan, por un complot interno o bien por la verdad investigada y descubierta), se puede deducir que inclusive (beneficiando de la duda de culpa) el jefe de inteligencia fue marginado por instrucciones superiores (gobierno/ejecutivo) de la razón y desarrollo del operativo UTARC. (si la instrucción fue de captura viva, entonces de donde saldría la otra orden de ejecución y ¿por qué, para qué?) Ésto según nos indica el desconocimiento y contradicción sobre el operativo advertidos en las declaraciones de Santiesteban, Andrade, los comisionados oficialistas, y demás implicados.
En consecuencia hubo una desconexion entre la autoridad responsable del servicio de inteligencia Santiesteban, el gobierno y Andrade, quien llegaría a en realidad ser el director inmediato del operativo de Abril 16 dadas las declaraciones y los hechos.
En materia de autorización, jerarquía, oficialización y por ende de validación del operativo y sus respectivas consecuencias (muertes) este pequeño descuido de parte del masismo, fuera de la verdad sobre su auto atentado, levanta mucha irregularidad del procedimiento como tal. Y facilita su investigación.

Al final se tendrá que agradecer (por sus múltiples descuidos) a los mismos autores materiales del auto atentado, de la ejecución, del abatimiento, de la invención de pruebas y la alteración de estas.