jueves, 17 de mayo de 2012

Manifiesto Chuquisaqueño ante un pretendido asalto cultural


(De la delincuencia cultural)
Con respecto de quienes osen violar la simbología Chuquisaqueña, sin fundamento alguno más que el reniego social/vindicación clascial y la agobia de su ruidoso vacío identitario-existencial:

  • Tal vez y por correspondencia, debiéramos proponer la institución de figuras jurídicas aptas para permitir que, quienes no se sientan identificados con la identidad Chuquisaqueña y su simbología, ante el Órgano electoral, o de repente ante el Órgano Judicial, sigan un procedimiento voluntario de "renuncia a la identidad que nunca tuvieron", tal cual en las modernas legislaciones se estableció permitiendo la renuncia a la identidad en su esfera de género sexual. Con esto se evitaría (otorgando seriedad y seguridad a los deseos y peticiones de los administrados), que aquellos a quienes la identidad Chuquisaqueña no les "responde" a su ser ni a sus finalidades socio-politiqueras, utilicen su “simbología” para "crearse finalísticamente" un espacio de opinión y de oferta política coyuntural sin trascendencia alguna.
  • No debieran los "ofrecidos renunciantes identitarios" olvidarse del Primer Grito Libertario de América, expedido el 25 de Mayo de 1809. Y tal vez también debieran conocer, si a sus intereses socio-politiqueros sirve mejor, y al mismo tiempo de “contra-argumentar”, que el Grito Libertario Paceño (instruido por emisarios venidos a La Paz desde Chuquisaca, por cierto), ya no incluía en su proclama al Rey, y por ello, supuestamente, era "más verdadero". Incluyendo sin embargo, a las utilitarias y "sugeridas contra-argumentaciones", valientemente claro está, sus renuncias a sus tan cuestionadas y (re)negadas identidades, y por contrario la asunción de otras, más convenientes “político-discursivamente" en estos pluri-tiempos. Limbus indetitae 
  • Los Chuquisaqueños somos libres y precursores de la Libertad. Orgullosos además de nuestros orígenes y de nuestra tradición y de nuestra simbología. Por lo que resulta entonces un soberano disparate el creer que, por el -aparente- cambio gradual de un régimen acaecido en el nacimiento de la República de Bolivia, bajo el ocioso y utilitario "cuestionamiento" de aquel ser acomplejado y carente de identidad, a los pertenecidos en la identidad Chuquisaqueña (por el hecho de ser españoles o criollos) se los pretenda (amparados en el "cambio simbólico") expulsar o “asesinar civilmente”, desconociendo su tradición, y la de sus descendientes criollos o mestizos. ¿Interesante muestra de libertad hubiera sido esa, no? 
  • No se confundan los interesados proponentes del falso y vacuo tema de discusión. La democracia, carece de fuerza moral y coercitiva, así como el Estado de Derecho, para intervenir en la esfera de conciencia del ciudadano y gobernar sus pensamientos, sentimientos y creencias. Ya se verá entonces también, el adicional ridículo de su falso debate "autogenerado", con respecto al asalto cultural que guiados por brunas intenciones promueven.
  • Finalmente, dicen que las propuestas (discursos) deben ser acompañadas con acciones. ¿Por qué entonces, en la mayoría de los casos, los pseudo “descolonizadores” plurinacionales, no comienzan renunciando a su “colonial” apellido para ganar credibilidad? ¿Pueden, así como tan fofamente afirman con respecto del orgullo filiar y la identidad Chuquisaqueña, renunciar a sus vínculos filio-ascendentes? ¿O es que, para algunas finalidades y circunstancias les sirve (v.g. trabajo, contactos, estatus, estudios, becas, conexiones ONG'riles, y demás parasitarios beneficios), como a veces también les debe servir el decir, aunque de dientes para afuera, "soy Chuquisaqueño”, sin conciencialmente serlo?

¡Non plus ultra!

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