
[El Presidente pidió perdón a los
indígenas por la violencia que ejerció la Policía contra ellos. Aseguró que el
Ejecutivo no ordenó la represión y demandó una investigación.]*
Como consecuencia de su agonía, el oficialismo
represor “de los últimos días”, osa probar al soberano boliviano, llevando al
límite su consumida paciencia. Ya que sin el transcurso de más que unas horas,
el discurso del oficialismo represor “de los últimos días”, sospechosamente
viró de “salvar responsabilidades”** a “pedir perdón a los indígenas”… ¿Perdón
porque hubo -nomás-represión, porque hubo quienes ordenaron, quienes cumplieron
reprimir a la Marcha Indígena? El oficialismo represor “de los últimos días”
ensaya de mutuo propio una suerte de “amnistía” sobre la evidenciada represión
a la condición indígena, sobre la evidenciada deposición de los Derechos
Humanos.
La amnistía, para la ciencia jurídica penal, es una
institución que tiene como efecto “tener por nunca acaecido el hecho ilícito”
(Nino, Cabanellas, Schmitt). Siendo entonces innecesaria la consideración de su
tipicidad, antijuridicidad y punibilidad***. La amnistía comporta ser una
institución jurídica cuyos efectos llegan a extinguir el delito en sí; o bien
la situación jurídica -de culpabilidad- de quienes en su momento accionaron un
curso causal que correspondió sus conductas con algún tipo penal presupuesto,
para -en efecto- restituirles sus preexistentes estatus de inocencia, como “si nada
hubiese ocurrido”. Me permito esta sucinta explicación en objeción al trasfondo
político que se deja entrever -entre líneas- en el impostor discurso
oficialista. Puesto a que lo que el servidor público ensaya en dos tiempos es:
- Acaecidos los eventos de intervención represiva de parte de las fuerzas estatales, el Primer servidor público sale facilonamente a decirle al soberano boliviano que él “salva su responsabilidad”. Como si pudiera de -mutuo propio- determinar “quién tiene y quién no” responsabilidades jurídicas ante las dañosas consecuencias del evento represor-gubernamental****. Y a su vez anuncia convocar a organismos internacionales e instituciones varias para “la conformación de una comisión de alto nivel investigativo”. Como si el Ministerio Público y sus fiscales no fuesen competentes, y como si los organismos extranjeros y las instituciones varias si lo fuesen*****.
- Acaecidos los eventos de intervención represiva, intensificadas las medidas de protesta nacional, el Primer servidor público “pide perdón” por algo que ya había antes “salvado de su responsabilidad”.
En consecuencia de estos dos momentos -más
que disimiles, concatenados- es que se puede inferir la intención del
oficialismo represor para auto-dictarse una suerte de “amnistía” que lo intente
exonerar de lo que la Justicia y el correcto Derecho bolivianos deban
históricamente determinar.
___________________________
***La institución jurídica denominada “indulto”,
en cambio, sólo opera con respecto a acciones ilícitas, típicas, antijurídicas,
culpables y punidas (Mújica, Bustos, Schmitt). Por tanto, sólo extingue o
interrumpe la pena.
****El Órgano Ejecutivo no tiene competencia
(judicial) para determinar(se) el mismo su responsabilidad y/o su exoneración
jurídica. Así la “decisión institucional”
del Gobierno nacional para reprimir/intervenir implica tanto a la acción de
desbloqueo y/o intervención de la Marcha Indígena, como las consecuencias
fatales, háyanse querido o no.
Ver más en:
El modus operandi de la represión
oficialista
Tampoco puede el Órgano Ejecutivo deslindar su orden de mando con respecto de la jerarquía institucional (pública), con tal de evitar una vez más a que sea la justicia la determine aquellos extremos.
El oficialismo desconoce que la
responsabilidad tiende a recaer, por
un principio de cohesión orgánica, -ab initio- sobre
todos los miembros e instancias del Órgano -jerarquizadamente-
estructurado, mientras se vaya determinando la responsabilidad (personal)
de quienes con dolo o culpa hayan producido (o ayudado a producir) un
resultado lesivo/delictivo. Es decir que mientras el centralismo oficialista
mantenga contubernios y encubrimientos en el rango de su pestilente jerarquía
ministerial, toda la estructura decisoria del Órgano Ejecutivo es
responsable "solidariamente".
Ver más en:
DESLINDE DE
RESPONSABILIDADES
*****Tomando en cuenta la evidente cooptación
oficialista del Órgano Judicial, el soberano boliviano es el que, sin
organismos extranjeros oficiosos y ambiguos, debe hacer un estricto CONTROL
SOCIAL según le permite la C.P.E. plurinacional.
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