martes, 27 de septiembre de 2011

DESLINDE DE RESPONSABILIDADES

"La decisión la ha tomado el Viceministro Farfán, a sugerencia de algunos mandos militares, nosotros nos enteramos cuando la orden ya estaba en curso"(…)*
El soberano boliviano aún en duelo por la masacre indígena, perpetrada por el torpe centralismo oficialista, en uno más de sus intento para-democráticos, exige que los responsables gubernamentales sean procesados civil/penal/administrativa/ejecutivamente por el grado (directo e indirecto) de su participación en dicha masacre.

Por su parte el desidioso, irresponsable e intransigente oficialismo persiste en su fracasado intento de encubrir a los responsables y de eximirse (como si pudiera) de un debido proceso que investigue su consabida responsabilidad. Para ello a nombre del Órgano Ejecutivo, el primer servidor público utiliza su ya desgastada e insignificante frasesilla del "salvo mi responsabilidad"**, creyendo poder deslindar su orden de mando con respecto de la jerarquía institucional (pública), con tal de evitar una vez más a que sea la justicia la determine aquellos extremos.

El oficialismo desconoce que la responsabilidad tiende a recaer, por un principio de cohesión orgánica, -ab initio- sobre todos los miembros e instancias del Órgano -jerarquizadamente- estructurado, mientras se vaya determinando la responsabilidad (personal) de  quienes con dolo o culpa hayan producido (o ayudado a producir) un resultado lesivo/delictivo. Es decir que mientras el centralismo oficialista mantenga contubernios y encubrimientos en el rango de su pestilente jerarquía ministerial, toda la estructura decisoria del Órgano Ejecutivo es responsable "solidariamente". 
Así mismo los encubridores oficialistas deben saber que no pueden transferir -ipso facto- su responsabilidad jurídica y política a subalternos institucionales. En el caso presente los oficialistas pretenden utilizar a la Policía Nacional como lavamanos de los sangrantes ministrillos. Cuando la Policía Nacional, así como las FFAA en su caso, no operan por sí solas, o no sin autorización superior, a no ser de que se trate de un Estado de Hecho y no de Derecho.

Finalmente y al mencionado principio de cohesión orgánica éste se sustenta en la intra-relación de la función pública, sus funcionarios y sus dependencias burocráticas, como ser: 

-Planificación, asignación/delegación, acción, decisión y control que existen en escalonada disposición a lo largo del Órgano público y sus miembros. Y será de acuerdo a esta disposición, estableciendo el alcance de la función, que se podrá determinar -individualizando- el grado de responsabilidad en el ilícito hecho para cada quien***. 

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**¿"IN DUBIO PRO POLITICAE"?

***La jerarquía institucional y su relación con el daño


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