viernes, 26 de enero de 2024

EL NUEVO “EMPATE CATASTRÓFICO”: EVISMO Vs. ARCISMO

 


En este momento, el Evismo "zombie" ha optado por volver a su papel de "oposición en las calles" arrogándose un malestar general contra la reciente autoprórroga de los mandatos de EX magistrados judiciales. Esto ocurre en un contexto en el que no existen protagonistas de oposición -convencional- en el espectro político contrario, y de manera paradójica, la arremetida Evista se dirige en contra de su propio Gobierno. Hecho que revela el agotamiento tanto político como socioeconómico-cultural de su propio "modelo", el cual, tras 18 años de reproducción basada en la impostura y el fraude estructural, ingresa en una irreversible fase de autodestrucción voraz.

A diferencia del “empate catastrófico”, en términos Gramscianos, que condujo a la accidentada irrupción del Evismo en el poder el 2006, el “empate” de ahora no identifica una “confrontación de dos visiones de país” o de “dos proyectos políticos con fuerzas de atracción programática y movilización semejantes” que finalmente haga prevalecer a una sobre la otra. La particularidad es que, entre las "variantes" Evismo Vs. el Arcismo, NO hay nada alternativo, menos creativo, ya que simplemente afrontan una destrucción recíproca.

En otras palabras, se podría decir que “LO VIEJO NO TERMINA DE MORIR” (Evismo) y "LO QUE INTENTÓ SER 'NUEVO', NACIÓ MUERTO” (Arcismo); a causa de una misma patología “de base”, que es la megacorrupción sistémica dado su connatural lumpenaje.

Ahora bien, cabe señalar que quienes profesamos un sentido común civilizado diferente al wiphaleñismo decadente y somos firmemente contra-Evistas NO nos vamos a aproximar al Arcismo sólo porque este simule defenestrar y perseguir al Evismo. Y tampoco nos vamos a juntar con el Evismo porque usurpe banderas mediáticas contra el Arcismo para atacar su ruinoso régimen. Porque ambas "variantes" wiphaleñas provienen de una misma "cepa" infecciosa, no difieren en su maligna esencia y están en extinción política como les deparaba el destino dadas sus históricas limitaciones.   

Una de las causas de este previsible desenlace del MASismo, como sigla, es que no ha sabido renovarse en el ejercicio del poder por una serie de contradenuncias internas (los nuevos clanes familiares sustituyeron a los anteriores en las mismas mañas delincuenciales); y, sobre todo, porque el Evismo no resigna su enfermo caudillismo y adueñamiento de esa sigla. De hecho, cuando provocaron el delincuencial vacío de poder el 2019 tras destapárseles el fraude electoral y que fugaran, les fue “mejor” como pseudo oposición en el “exilio”. Pero volvieron con un FRAUDULENTO porcentaje electoral el 2020 para terminar de destruirse.

La multicrisis a la que nos ha conducido este nuevo escenario de “empate catastrófico” ha hecho que el Arcismo en su desesperada disputa de poder frente al Evismo haya decantado en lo que, en Gramsci, se denomina como “cesarismo”. A decir de este autor, existen dos formas de cesarismo: “Una supone un progreso; otra, una regresión.” En ese contexto, el Arcismo es una regresión hacia la autocracia Evista en su primera década (sin el marketing “indigenista”), empeorado por el aumento del poder estatal (sobre todo del Ejecutivo), su obeso-mórbida centralización financiada con billonaria e insostenible deuda pública, la burocratización de la sociedad y el sometimiento al poder autoritario de una suerte de dictadura judicial “chuta” (o autoprorrogada), a expensas de la “desintegración de las instituciones civiles y políticas y la pérdida de peso de los poderes intermedios entre el Estado y el individuo” (Gramsci).

Siguiendo la perspectiva Gramsciana, la fragmentación de una fuerza antes “dominante” en facciones en conflicto abre la puerta para que otra fuerza, inicialmente menos visible y desde el exterior, desafíe al poder establecido ejerciendo influencia y sometiendo a las facciones conflictuadas de forma simultánea.

Consiguientemente, la pregunta culminante es: ¿Cuándo y de qué manera surgirá esa "tercera fuerza" destinada a "desempatar", presentando, por ejemplo, una alternativa entre el Estado Plurinacional desfalleciente y la sociedad con hambre de libertad?

0 comentarios:

Publicar un comentario