martes, 19 de junio de 2012

Plurimetamorfoseados

(De las “categorías sociales” a las apariencias políticas)



“Montaño desahucia incluir el término mestizo en el censo” (La Razón, 18/06/2012) 
¿La Plurivia excluyente, que los oficialistas pretenden mostrar desde su discursillo, está compuesta por solo auto-afirmados “originarios o indígenas”; es un Estado “puro” de solo “originarios o indígenas”? ¿El plurimetamorfoseado promedio del “proceso de cambio” en qué tipo somatológico o “categoría social” puede inscribirse sinceramente?

Nadie a estas alturas debería encogerse de miedo ante la ciencia y tratar de eludir el hecho inevitable de que los humanos (todos) somos terrícolas, y de estos los pertenecientes a la "raza" humana valga la redundancia. El término “raza” no es -de por sí- algo malo; empero tal vez su desconocimiento o mal entendimiento conlleven al exacerbo de pasiones encontradas y derroteros sin luz.  

Los plurimetamorfoseados deben anoticiarse que la autoafirmación coyuntural-política que los hace creerse indigenoides u “originarios”, se hace trizas ante el suelo de la ciencia y ante el más común de los sentidos. En efecto, cabe cuestionarles ¿cuán étnica importa ser la categoría “indígena u originario”; de hecho son categorías “étnicas” cabe preguntarse? ¿Acaso el elemento espacial de lo urbano o lo rural puede determinar la pertenencia étnica de alguien hacia algo; acaso la adscripción ideológica-política sí lo puede hacer? ¿Los hay más o menos indígenas u originarios, es decir “grises”, dependiendo de las circunstancias? ¿El creerse “indígenas u originarios” es exclusividad de solo algunos, es acaso una membresía social-política, es una moneda de intercambio? 

A este paso los plurimetamorfoseados van a "crear" la auto-determinación o categoría política del "proceso-cambiari@", adjuntándola en su papeleta censal ¿usted se identifica "proceso-cambiari@"…cuándo, cómo?; como consecuencia de su deconstruccionista aberración de reducir todo a generalidades imparticulares y a-científicas, con las cuales creen  poder hallarle sustento político a su pajpacunesco discurso.

¿Con qué moral los pongos de las transnacionales, cuya identidad o sentido de pertenencia es el que les es impuesto por sus patrones cárteles del narco/las petroleras/o las constructoras (según sea la demanda y oferta), osan desestimar a una más de las tantas categorías bajo la cual pueden adscribirse los que así desean y/o sienten parte? 

“No debería incluirse el término mestizo, bajo ningún concepto, porque es una categoría, biológica, somática, racista y discriminadora” (La Razón, 18/06/2012)

La categoría "mestizo" (como muchas otras) comporta -esencialmente- ser una posibilidad más que tiene el ciudadano; y que, bajo ciertos antecedentes y convicciones le permiten identificarse en ella, como quienes se (auto) identifican como “indígenas u originarios”.

Los plurimetamorfoseados ignoran, como es natural en ellos, que las categorías "pueblos originarios o indígenas" son también categorías que datan desde la colonia (quizás con alguna variación en su nomenclatura), y que por cierto tienen  y tuvieron la sistemática finalidad de discriminar[1] (en stricto sensu diferenciar/clasificar) a quienes se adscriben y/o pertenecen a estas categorías, de quienes no lo hacen. En consecuencia, así como pretenden suprimir la categoría "mestizo", asimismo deberían (guardando elemental coherencia) suprimir las también coloniales y discriminatorias categorías de "pueblos originarios o indígenas".

Ahora bien, de mantenerse ambas categorías, de un tiempo a esta parte, la primicia podría estribar en que el ciudadano sea libre de autoafirmarse identidad alguna, y no, por el contrario, caer víctima de la imposición, como actualmente los plurimetamorfoseados (transitoriamente empoderados) lo quieren hacer. 

No obstante, el trasfondo real de supresión de la categoría “mestizo” y la mantención de tan solo tendenciosas categorías, radica en que los plurimetamorfoseados (que no tienen pertenencia ni adscripción alguna más que el oportunismo maleable) pretenden instaurar la incertidumbre cultural e identitaria, para así inventar -otra vez- una "gran mayoría" que se auto-afirma "algo" porque los plurimetamorfoseados  en su papeletita censal (carente de rigor científico alguno) obligan así hacerlo. 

Finalmente ¿acaso la adscripción a la categoría de “indígena u originario” va a calar en el diseño de políticas públicas? Hace más de 6 años que el discursito de “la gran mayoría” sirvió (en los primeros años) de escudo mediático-electoral y escudo político para los plurimetamorfoseados; pero hoy es más bien un serio obstáculo para los plurimetamorfoseados y su porfío por depredar la “Madre Tierra”. Lo indígena se ha convertido en un estigma de persecución de parte del actual Gobierno, así como el proteccionismo de la “Madre Tierra” también.


¡Boliviano, jamás un autoafirmado oportunista!


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[1] Debe señalarse que la discriminación fue mencionada como herramienta de la ciencia, sin ningún otro amorfo sentido, que el sentido de servicio a la taxonomía o ciencia de la clasificación (ordenación/ identificación).

Al respecto, escudriñar más en: Carl von LinnéLa pasión por la sistemática; Antonio González Bueno 

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