(De las
“categorías sociales” a las apariencias políticas)
“Montaño
desahucia incluir el término mestizo en el censo” (La
Razón, 18/06/2012)
¿La Plurivia excluyente, que los
oficialistas pretenden mostrar desde su discursillo, está compuesta por solo auto-afirmados
“originarios o indígenas”; es un Estado “puro” de solo “originarios o indígenas”?
¿El plurimetamorfoseado promedio del “proceso de cambio” en qué tipo
somatológico o “categoría social” puede inscribirse sinceramente?
Nadie a estas alturas debería
encogerse de miedo ante la ciencia y tratar de eludir el hecho inevitable de
que los humanos (todos) somos terrícolas, y de estos los pertenecientes a la "raza" humana valga la redundancia. El término “raza” no es -de por sí- algo
malo; empero tal vez su desconocimiento o mal entendimiento conlleven al
exacerbo de pasiones encontradas y derroteros sin luz.
Los plurimetamorfoseados deben anoticiarse
que la autoafirmación coyuntural-política que los hace creerse indigenoides u
“originarios”, se hace trizas ante el suelo de la ciencia y ante el más común
de los sentidos. En efecto, cabe cuestionarles ¿cuán étnica importa ser la
categoría “indígena u originario”; de hecho son categorías “étnicas” cabe
preguntarse? ¿Acaso el elemento espacial de lo urbano o lo rural puede determinar la pertenencia étnica de alguien hacia algo; acaso la adscripción
ideológica-política sí lo puede hacer? ¿Los hay más o menos indígenas u
originarios, es decir “grises”, dependiendo de las circunstancias? ¿El creerse “indígenas
u originarios” es exclusividad de solo algunos, es acaso una membresía
social-política, es una moneda de intercambio?
A este paso los
plurimetamorfoseados van a "crear" la auto-determinación o categoría
política del "proceso-cambiari@", adjuntándola en su papeleta censal ¿usted se identifica
"proceso-cambiari@"…cuándo, cómo?; como consecuencia de su deconstruccionista
aberración de reducir todo a generalidades imparticulares y a-científicas, con
las cuales creen poder hallarle sustento
político a su pajpacunesco discurso.
¿Con qué moral los pongos de
las transnacionales, cuya identidad o sentido de pertenencia es el que les es
impuesto por sus patrones cárteles del narco/las petroleras/o las constructoras
(según sea la demanda y oferta), osan desestimar a una más de las tantas
categorías bajo la cual pueden adscribirse los que así desean y/o sienten
parte?
“No debería incluirse el
término mestizo, bajo ningún concepto, porque es una categoría, biológica,
somática, racista y discriminadora” (La
Razón, 18/06/2012)
La categoría
"mestizo" (como muchas otras) comporta -esencialmente- ser una posibilidad
más que tiene el ciudadano; y que, bajo ciertos antecedentes y convicciones le
permiten identificarse en ella, como quienes se (auto) identifican como “indígenas
u originarios”.
Los plurimetamorfoseados
ignoran, como es natural en ellos, que las categorías "pueblos
originarios o indígenas" son también categorías que datan desde la
colonia (quizás con alguna variación en su nomenclatura), y que por cierto
tienen y tuvieron la sistemática
finalidad de discriminar[1] (en stricto
sensu diferenciar/clasificar) a quienes se adscriben y/o pertenecen a estas
categorías, de quienes no lo hacen. En consecuencia, así como pretenden
suprimir la categoría "mestizo", asimismo deberían (guardando elemental
coherencia) suprimir las también coloniales y discriminatorias categorías de
"pueblos originarios o indígenas".
Ahora bien, de mantenerse ambas
categorías, de un tiempo a esta parte, la primicia podría estribar en que el
ciudadano sea libre de autoafirmarse identidad alguna, y no, por el contrario, caer
víctima de la imposición, como actualmente los plurimetamorfoseados (transitoriamente
empoderados) lo quieren hacer.
No obstante, el trasfondo real
de supresión de la categoría “mestizo” y la mantención de tan solo tendenciosas
categorías, radica en que los plurimetamorfoseados (que no tienen
pertenencia ni adscripción alguna más que el oportunismo maleable) pretenden
instaurar la incertidumbre cultural e identitaria, para así inventar -otra vez-
una "gran mayoría" que se auto-afirma "algo" porque los plurimetamorfoseados en
su papeletita censal (carente de rigor científico alguno) obligan así
hacerlo.
Finalmente ¿acaso la
adscripción a la categoría de “indígena u originario” va a calar en el diseño
de políticas públicas? Hace más de 6 años que el discursito de “la gran mayoría”
sirvió (en los primeros años) de escudo mediático-electoral y escudo político
para los plurimetamorfoseados; pero hoy es más bien un serio obstáculo para los
plurimetamorfoseados y su porfío por depredar la “Madre Tierra”. Lo
indígena se ha convertido en un estigma de persecución de parte del actual
Gobierno, así como el proteccionismo de la “Madre Tierra” también.
¡Boliviano, jamás un autoafirmado oportunista!
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[1] Debe
señalarse que la discriminación fue mencionada
como herramienta de la ciencia, sin ningún otro amorfo sentido, que el sentido
de servicio a la taxonomía o ciencia de la clasificación (ordenación/
identificación).
Al respecto, escudriñar más en: Carl von Linné. La pasión por la sistemática; Antonio González Bueno
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