jueves, 22 de marzo de 2012

¿Quiénes le pusieron precio al Mar?


 


El "Anatema del pueblo de Potosí” (1905) es un documento por el cual se evidencia, que en su momento, los miembros del Congreso Nacional de la República de Bolivia, excepto la rosca liberal-paceña-chilenófila[1], claro está, rechazaron vehementemente la suscripción y ratificación del tratado de 1904, por la sencilla razón de que tras la “tregua pactada con Chile”, la gran mayoría boliviana por razones de honor y patriotismo, quería, tenía planificado y debía haber vuelto a la guerra ¡PARA RECUPERAR EL TERRITORIO NACIONAL! Sin embargo, con estrategias marrulleras, similares a las utilizadas hoy en día por los masistoides (cercos, sesiones secretas, secuestro de congresistas, etc.)[2], se creyó poner en vigencia, con vicio irremediable de nulidad, el Tratado de 1904.

“(…) dicho tratado es Inicuo; vergonzoso y deshonroso para Bolivia; Lesivo a su dignidad, oneroso en lo económico, matador de la soberanía nacional; generador de la evidente absorción financiera y administrativa, á título de auxilios pecuniarios amistosos, estableciendo el protectorado chileno y de régimen colonial; y Nulo por haber sido rechazado por seis Departamentos de la República; que los 42 Representantes que le han prestado su aprobación, se han hecho indignos de ser bolivianos y caerá sobre sus frentes el estigma de la Historia y de la Posteridad; que a los 30 honorables representantes que han combatido el pacto, oponiéndose a la mutilación de Bolivia y defendiendo su honor y su bandera, les discierne el voto de justo aplauso á que se han hecho acreedores por hacer cumplido su deber con abnegado patriotismo.”

Como se verá, el proceder boliviano al respecto marítimo, siempre contará en su favor con la carga probatoria que la historia le preserva inmutable.

Concluyentemente se puede afirmar que los chilenos secuestraron los territorios bolivianos tan solo con el participo de los chilenófilos infiltrados en el poder político nacional. Es decir que los chilenos jamás hubieran podido, por sí mismos, consumar tal acometido.

A todos los mercaderes, parias y traidores, los sindico bajo las siguientes y muy propias palabras:

[Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra
Con bien cortados bloques y dispuestos
de modo que el diseño lo cobije,
con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia
harpes et lutz (arpas y laúdes)
o lugar donde la virgen reciba el mensaje
y su halo se proyecte por la grieta, (...)]
 
Con Usura (CANTAR XLV)Ezra Pound

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[1] Símil al conflicto por las aguas del Silala y los evidentes intereses chileno-oficialistas.

Ver en:

"Antecedentes y análisis del borrador de acuerdo sobre los manantiales del Silala"

[2] Confirmándose con ello que las añagazas habían sabido transferirse, en la biología política local, de una generación a otra.

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