El servidor público eludiendo
la gravedad del conflicto en salud, eludiendo su deber jurídico de responder ante
la sociedad, cae víctima de su torpeza, vivo-criollismo e ignorancia.
“‘¿Qué enseñan los rectores y docentes? Enseñan a agredir a los
campesinos. ¿Eso estudian en las universidades con la plata del pueblo? La
autonomía es para hacer golpear a los campesinos y apedrear sedes sindicales.
No puedo entender, por eso estoy muy feliz y muy contento de no haber ido a la
universidad’, dijo Morales durante la presentación de proyectos del programa
gubernamental Mi agua II, realizada en Sucre.”[1]
Pero el servidor público de qué se victimiza, si
los recientes incidentes (vandálicos por cierto) atentaron en contra de bienes
inmuebles y no así en contra de personas, y menos en contra de determinada
condición identitaria. Así que con sus champa-victimizaciones a otro teatro. Y
si, en su champa-histrionismo, persiste con “destapar heridas” (según él) en
Chuquisaca, ¡QUE NOS RESPONDAN POR LAS MUERTES DE LA CALANCHA!
En adición ¿con qué moral un gobierno que masacró a mujeres, niños, embarazadas y hombres indígenas en Yucumo sale hoy a utilizar la condición indígena y campesina para tratar de engañar al pueblo? ¿Para masacrarlos se necesitó ingresar en la Universidad? El gobierno debe entender que se deslindaron de la causa indígena y que jamás podrán volver a utilizarla como bandera política. ¡Tienen sangre indígena en sus manos!
Asimismo, cabe preguntarle al servidor público: quiénes le han operado la nariz, quiénes le han operado la rodilla, entre otras onerosas intervenciones que se hizo hacer ¿Acaso lo intervinieron callahuayas? No. A al servidor público lo intervinieron profesionales que en algún momento fueron universitarios. Por tanto, al malagradecido servidor público, de ahora en adelante, que lo curen los veedores de hoja de coca, esos que tampoco fueron a la universidad y que no por ello están contentos como él.
En adición ¿con qué moral un gobierno que masacró a mujeres, niños, embarazadas y hombres indígenas en Yucumo sale hoy a utilizar la condición indígena y campesina para tratar de engañar al pueblo? ¿Para masacrarlos se necesitó ingresar en la Universidad? El gobierno debe entender que se deslindaron de la causa indígena y que jamás podrán volver a utilizarla como bandera política. ¡Tienen sangre indígena en sus manos!
Asimismo, cabe preguntarle al servidor público: quiénes le han operado la nariz, quiénes le han operado la rodilla, entre otras onerosas intervenciones que se hizo hacer ¿Acaso lo intervinieron callahuayas? No. A al servidor público lo intervinieron profesionales que en algún momento fueron universitarios. Por tanto, al malagradecido servidor público, de ahora en adelante, que lo curen los veedores de hoja de coca, esos que tampoco fueron a la universidad y que no por ello están contentos como él.
Finalmente si el servidor público está feliz de
no haber asistido a la universidad, ergo, si hubiera seriedad en la academia
plurinacional, las universidades deberían pedirle que devuelva los títulos
Honoris Causa que inmerecidamente le otorgaron, ya que según el servidor público
son certificados emitidos por no menos que “delincuentes”.
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