(boletas de garantía-businnness)
A principios de Abril el gobierno centralista exteriorizaba
su temor de ser enjuiciado por la transnacional constructora OAS[1], ya
que ésta podría verse afectada por los resultados de la inconstitucional “consulta
ulterior” y la eventual inconclusión del tramo II, implicando el no desembolso
de los millones acordados. A lo que el gobierno centralista no tardó en contra
amenazar a OAS con la recisión del contrato[2] por supuestos “incumplimientos”,
y ejecutar las millonarias “boletas de garantías”[3] a tal efecto.
El gobierno centralista, solamente amenaza/chantajea con “rescindir
el contrato” con la constructora OAS, esencialmente porque pretende sacar
provecho del “proceso conciliatorio”, muy al margen de los intereses del
Estado, ya que siempre estuvo -jadeante- tras las millonarias “boletas de garantía”.
Pero esta conducta no es nueva, ya que es una fiel réplica de lo ocurrido en
2007, cuando el gobierno centralista "resolvió el contrato" con Queiroz
Galvão por
supuesto "incumplimiento", anunciando que “Queiroz no volvería al
país”, cobrándose 13 millones de dólares de una "boleta de garantía",
pero, para que al año volvieran a re-contratar con Queiroz Galvão 4],
y en agravante, para inmediatamente subrogarle la obra a OAS. Otro caso no
menos importante es el del fracaso estratégico Jindal-ESM[5], que
incumplimiento tras incumplimientos, denuncias de soborno, la obra duerme “el
sueño de los injustos”, pero las millonarias boletas bien cobradas.
Ahora bien, en el caso de efectivizarse la resolución contractual
con OAS, y no re-contratar con la misma empresa tal cual ocurrió en 2007, al Estado
boliviano le restaría contratar (para culminar el objeto del préstamo y no otro
proyecto) con otra empresa, pero únicamente brasileña, ya que el millonario
préstamo otorgado por el BNDES es uno condicionado a ello. En tal sentido el
servidor público Arce Catacora afirmaba “el BNDES da un crédito a los productos que exporta
Brasil y ésta es una exportación de servicios brasileña, por supuesto, entonces
no está amarrado a OAS. Por decirle, si hay una empresa brasileña que viene y
quiere construir la carretera (entonces sí) puede acceder al crédito del BNDES”[6]. Asimismo, fue el mismo servidor público quién
confesara, desde su tardío conocimiento, de que “el
crédito del BNDES es sumamente caro”[7], situación que, en cualquier Estado que se preciara de
tener una sistema judicial oportuno e independiente, bastaría para enjuiciar a
los responsables gubernamentales por haber contratado un millonario préstamo
que resultó ser lesivo al Estado.
__________________________________
[1] Cabe señalar que, además de hacernos conocer
su temor por un eventual enjuiciamiento de parte de la OAS (al modificarse el
contrato con respecto del tramo II), el gobierno centralista confesó que
existió y existe un contrato con la OAS, no por tramos, sino por “todo el tramo
original”. Y que en efecto, el gobierno confiesa que chuto-contrató con la OAS
la construcción de la carretera, que ya incluía al tramo II atravesando al
TIPNIS, sin haberse efectuado la “consulta previa”.
“ ‘En cumplimiento del mandato de esa ley, se ha
entrado en negociaciones con la OAS para modificar el contrato y sacar el tramo
II. No podemos mantener el mismo costo por el tramo I y III como si fuera para
todo el tramo original’, declaró Kin, en una entrevista con la red ERBOL.”
Asimismo cabe rememorar el bullado y empantanado
“caso de los mails” que involucraron sospechas de “importantes” servidores
públicos.
Ver en:
“Suman más coincidencias
entre El caso emails y los líos en ABC”
“Investigación a ABC por ciberescándalo empieza con
un año de retraso”
[5] Plurisprudencia en la seguridad jurídica
Ver también en:
"Jindal: Gobierno cobra
2da boleta de garantía"
0 comentarios:
Publicar un comentario