Un gran porcentaje de las mujeres (al unísono y de forma ciega) después del embarazo achacan al mismo de quedar petacudas, estriadas, fofas, flácidas, es decir feas físicamente.
Cuando es muy probable que esas consecuencias físicas -indeseadas- provengan de una respuesta genética de la epidermis y fisionomía de cada mujer en particular. Variable en las secuelas físicas de mujer en mujer del post parto. Esta es una situación natural e irresistible, pero modificable con arreglos plásticos de cirugía.
Por el otro lado están las mismas secuelas físicas e indeseables que por simple descuido o dejadez de la mujer se hacen presentes en su apariencia física. Una situación previsible, pero modificable con procesos menos traumáticos que los quirúrgicos.
El gobierno, sus servidores públicos y sus chillantes de siempre incurren en la misma actitud de machacarle su desgaste y mal estado integral, a un mismo "blanco". Las agencias del "Imperio" son la "razón, causa y consecuencia" del irreversible despertar popular a este ensueño de apariencias.
¿A cuál de las dos probabilidades del "post-parto afeador" se inscribe el gobierno, a la "irresistible" o la "previsible"?
Así, si en uno de sus suntuosos viajes el presidente decidiera comerse un "Kentucky fried chicken" (que no solamente los hay en el Imperio) y se llegara a atragantar….de seguro que el hueso del "pollo imperial" tendría la "neoliberal culpa" de atragantar al "Führer espiritual de los pueblos indígenas".
Sin embargo esto se descarta, por el temor que sus erudismos presidenciales le atribuyen al pollo como "homosexualizador" de la humanidad.
El gobierno castiga su "mal estar" en un flanco malgastado.
Pero que tal si al fin son los extraterrestres del famoso "Área 51" (ubicado en el Estado de Nevada) los que le fustigan tanto al masista, al presidente…
Los podrá acusar de "capitalistas", "contra originarios", "golpsitas"…?? Se les podrá comprobar algo?
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