lunes, 14 de junio de 2010

La crisis epistemológica en el discurso masista

“Es difícil trazar las fronteras que separan la epistemología de sus disciplinas más próximas.

Al igual que para cualquier problema de definición, nos encontramos con una dificultad de

vocabulario y, por lo tanto, de libre decisión, que determina no lo verdadero y lo falso, sino

lo conveniente.”

Robert Blanche

Los quijotes idiomáticos del constructo político masista insisten en denegarle sustento real y objetivo a su concepción ideológica. Condenando con ello a un fracaso endémico en todos los resquicios de sus paradigmas sociales.

Así lo demuestran sus tentaculadas ambigüedades que la versión de su historia, los hechos verificables y/o vivenciales, pretenden persuadir a las conciencias de un aletargado rebaño. Por ejemplo:

“Hablar del Estado y sociedad es hablar desde estos sititos, desde esta geografía imaginaria, si se puede hablar así, pero también desde la historia que crea estos escenarios, estos espacios, estos mapas conceptuales. El mundo es mundo porque está habitado de significados, de sentido, de valores, de símbolos, de conceptos, de representaciones”*

“Cuando hablamos de Estado lo hacemos desde la perspectiva del Estado-nación, y cuando hablamos de sociedad lo hacemos refiriéndonos a formaciones históricas atravesadas por relaciones de producción, comercialización y consumo capitalistas”**

No cabe mayor confirmación de una versión sosa e inducida de estas dos especies sociales, el Estado y la sociedad respectivamente.

Uno descubre que la India con más trascendencia espiritual y cultural que muchas otras expresiones sociales antiguas (europeas o africanas) y relativamente recientes, como las del “Nuevo Mundo” (y su pasado milenario incluido), comprendió eruditamente ser una versión del Estado y sociedad en las notas más íntimas de un stractus cultural y espiritual multiverso. En donde producto de dicho reconocimiento se excluye en definitiva la “perspectiva del Estado-Nación” o la interpelación social por las “formaciones históricas” de interacción capitalista.

La cultura primaria de la India y su perspectiva de entendimiento reformaron la concepción arquetipo del Imperio, Estado, la nación, la sociedad y las sub culturas no solo de su tiempo, sino también las concepciones del arquetipo moderno y contemporáneo.

¿Será que los indios dictan prueba histórica de formas culturales diversas respetadas y sustentadas de manera menos apasionada, es decir menos epistemologeinizada que los ensayos bolivianos; es esta una de las razones de su éxito humano? Que en nuestros días no es que emerge, sino que vuelve para enseñar.

Pero en la Bolivia pluriforme las epistemoconveniensuras venden y muy bien según inducen pensar las circunstancias de un pasado (político-social) inmediato que efectivamente considéreselo como mediocre y sin vergüenza. Aun así no se debe de concebir un grotesco dibujo libre de las ciencias sociales y su aplicabilidad política. Puede obtenerse un mejor provecho social encarando los efectos y sus causas sin la promiscuidad epistemológica.

Un exceso por (in)explicar los fenómenos sociales desde una epistemología transgredida en sus sinuosos límites, propende concluir en un “reduccionismo epistemológico” del orden y cause natural de las cosas. Para irresistiblemente desintegrarse en mórbidos ciclos de “relativismo epistemológico”, el conculcamiento hacia una distopía epistemológica del fenómeno social.


“Lo que no es puede llegar a ser”


_______________________________________________

*/**Crisis y cambio, Raúl Prada Alcoreza

Subido en “fOROBolivia”;

Bajar de: http://xa.yimg.com/kq/groups/21310050/537852541/name/Crisis+y+Cambio.docx

0 comentarios:

Publicar un comentario