miércoles, 15 de septiembre de 2010

La nacionalización aparente/un Estado usufructuario

Fuera de ser una autentica nacioendeudación de corte, más que estatista, gobernista; o en todo caso contrato-revisionista simplemente.

La nacioendeudación al igual que el mismo estado del "proyecto integracionalista"-pluriviano no puede superar el estadio de la apariencia. Es muy posible que jamás lo haga por la calidad, en depresión, de sus operadores y programa políticos. Pero bueno, no se puede exigir a alguien más allá de sus limitaciones es cierto. Tan solo constatar lo que es y lo que no.

A estas alturas los nacioendeudadores recién conciben los costos de haber ingresado, por prepotente afrenta a la seguridad jurídica, en los procesos arbitrales.

No había resultado tan sencillo el nacioendeudo-chistesito. Nacioendeudar a un pueblo también tiene su tiempo y costo.

[“Para nosotros como Estado boliviano ir a un arbitraje es demasiado costoso, gastamos entre 3 y 4 millones de dólares”, aseguró el lunes la ministra de Defensa Legal del Estado, Elizabeth Arismendi, en entrevista con el programa El Abogado del Diablo de la Red Unitel.]*

Pero es horita de aplicar el pluri-barato lema: “la Patria no se vende, se defiende”…

¿Cómo, cuándo se “defiende”? En sí ¿se puede defender, se quiere defender? a la Patria. El oficialista pensará “se defiende pero no pues así, sino asa, con mi pluriformiano entendimiento e interpretación de las reglas del negocio internacional relativo a las inversiones de los transnacionales imperio-oligarco-derechistas”.

¿Se puede "defender" si una de las partes intransigentemente desconoce la clausula contractual relativa a la negociación, consagrada por la pacta sunt servanda?

[La ministra de Defensa Legal, Lourdes Arismendi, aseguró que el Gobierno no está dispuesto a encarar aquellos juicios entablados por empresas como Quirobax y la EuroTelecom International (ETI) ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI)].**

Es decir que “sin querer asumir los elevados costos (recién caen en cuenta) del proceso arbitral, no pues, no pues”.

[Según la autoridad, “alrededor de 12 ó 13 empresas han sido prácticamente devueltas a manos de los bolivianos”. Tres de ellas, precisó, iniciaron procesos arbitrales y el resto está en la primera etapa de la controversia, la de negociación y conciliación. “Otras han dejado (el tema) en statu quo (pausa)”, complementó.]***

Pero cómo pueden “ser devueltas”, la media docena (+1) de empresas, a “manos de los bolivianos” si ninguna de ellas ha sido transferida en propiedad (fruto de un proceso arbitral finalizado) hasta el momento.

El que las empresas nacioendeudalizadas puedan generar excedentes -recursos económicos- no significa que lo hagan como empresas de propiedad (total o mayoritaria) del Estado, del pueblo boliviano. No sin un proceso, como el de arbitraje, que concluya con la transferencia de títulos de propiedad de las acciones en favor del Estado boliviano.
En realidad al Estado actualmente solo se le configura un hecho -por Decreto Supremo-**** de goce de la cosa ajena, un usufructo específico sobre las empresas que ha nacioendeudalizado. Lo más paradójico es que se trata de una especie extraña de doble usufructo. Ya que el primero es uno que recae sobre un bien, los recursos naturales que siempre fueron del Estado boliviano. Es decir que en cierto pasado el Estado fue vuelto en (contradictorio) usufructuario de un bien que es de su propiedad. Y que ahora el oficialismo ha germinado un segundo usufructo, éste sobre las empresas nacioendeudalizadas.

Si bien los recursos naturales, que son procesados/industrializados por las empresas ajenas, son del Estado boliviano; ya que el Estado es el titular, el propietario de dichos recursos naturales***** OJO; no implica que los paquetes accionarios de las empresas sean de propiedad del Estado, por accesión.

Hay que saber manejarse con propiedad sobre los hechos que acaecen en la realidad y abandonar el oxidado y mitómano discursito.

Sí…sí el pasado político fue quien las condujo a esa situación, ese mal gastado e inerte discursito ya se sabe. ¿Pero cuándo es que la empresa, la industria ajena, puede ser considerada como real propiedad del pueblo boliviano, por medio de su Estado? ¿Cuándo es que vuelven a las manecitas bolivianas las empresas ajenas y usufructuadas? ¿Cuándo se sucede la transferencia de la titularidad accionaria?.

¿Por qué el proceso nacioendeudalizador está en grosera mora de materializarse?

Estamos lejanos a la substancia de una política nacionalista, patriota, boliviana. Lejanos de un inicio del ciclo nacionalizador sensato.

“Devoluciones”…“recuperaciones” silvestres engaños éstos, vomitados de la prebenda política del oficialismo. Para reproducir en el imaginario (mediático) de la masa esa aparente imagen del Estado “patriota”. Del Estado con unas política económica y una economía política “inmejorables, envidiables y ensalzadas por el concierto de organismos internacionales” que nos siguen certificando soberanamente. La proyectada apariencia de un Estado con una seguridad pluri-jurídica estable y sensual para el inversor o consorcio de ciegos desesperados…

Por lo menos a algunos se les están acabando los créditos. El "prestigio", la oportunidad...Algunos decidieron, por sí mismos, ingresar en la hoguera de la historia.


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*http://www.la-razon.com/version.php?ArticleId=118006&EditionId=2285


***http://www.la-razon.com/version.php?ArticleId=118006&EditionId=2285

****Posiblemente quepa identificar que se trate de un hecho y no así de un derecho dadas las circunstancias -anti seguridad jurídicas- con las que se procedió nacioendeudalizar desde la toma misma de la empresa con la presencia de las FFAA. Algunas cosas, requieren de cierto arte.

*****El oficialismo piensa que ha “recuperado/nacionalizado los recursos naturales”, cuando los recursos naturales siempre fueron del Estado boliviano. Otra cosa son las inversiones, las empresas y los procesos industriales.

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