viernes, 17 de septiembre de 2010

Soberana des-certification

El oficialista, al igual que el pretérito neo liberal dependen, en gran medida no solamente de los hipoteco-créditos internacionales. Sino dependen de las certificaciones del llamado “Imperio” sus órganos y organismos.

Tanto los hipoteco-créditos como las certificaciones internacionales son situaciones sobrecargadas de intereses y política. Muchas veces son las certificaciones las que terminan condicionando hipoteco-créditos, donaciones, cooperaciones, acuerdos y demás bajo ciertas circunstancias.

Como es el caso del último arrebato de hipócrita insolencia del oficialismo respecto de su aplazo en los “acuerdos antinarcóticos internacionales”. El oficialismo critica esta descertificación asumiendo que la misma le es muy importante, por ello la animosidad de su sus declaraciones y exasperaciones.

Si el perfil del oficialismo fuese uno con una real y sensata intención nacionalista/boliviana, el gobierno central no debería preocuparse por “minimizar” descertificaciones o no, más aún con una ridícula expresión de infantilismo e inmadurez políticos.

Ya que un Estado y su gobierno que se pensaren ser nacionalistas, soberanos, en las intensidades necesarias para ser creíbles, ni siquiera se preocuparían en contestar infantilescamente con expresiones como: “esa descertificación no nos asusta. Como ellos mismos reconocen, hay resultados en Bolivia; entonces estamos contentos con los logros alcanzados en la lucha contra el narcotráfico; ahora la certificación o descertificación, a esta altura, es lo de menos”.*

Con esta reacción oficialista se certifica que el Estado boliviano, con este gobierno también, depende nomás del pulgar de aprobación o des aprobación del “papá Imperio”.

En este arrebato de hipócrita insolencia el primer servidor público E. Morales descubre que de todas formas si el “papá Imperio” no le certifica que ha sabido cumplir con regulaciones internacionales sobre antinarcóticos, el que por lo menos “hayan resultados” (un resultado pero malo o insuficiente) le bastan. Se conforma con el mínimo esfuerzo, con la mediocridad. O peor aún con lo que el servidor público a su saber e interés considere como “resultados”.

Este arrebato califica de hipócrita ya que el oficialismo al mismo tiempo de “minimizar” su internacional aplazo. Denuncia que ese su aplazo y pésimos resultados son producto de un cierto abandono, del “trabajo unilateral” que el gobierno central viene realizando. Ese aparente “uniteralismo” en la antinarcótica lucha se realiza con 20 millones de imperiales dólares (antes 100). A lo que el no contento soberano-oficialista “se queja”, se pregunta el porqué del descuentito del “papá Imperio”. Indilgando su fracaso y la descertificación a que el pobreteo gobierno central esta librado, solo, a su ventura, pero con los roñosos 20 millones de imperiales verdes.

“EEUU no tiene moral para descertificar a Bolivia en la lucha antidroga. Lo que pasa es que el Gobierno norteamericano no nos va a perdonar nunca que lo hayamos corrido a su gringo, a su embajador (Philip Goldberg) que vino y se metió en la política (boliviana), cuando la política es para nosotros. Rechazo esa descertificación”**. Isaac Ávalos

Cuando los padres mandan a los hijos a dormir, el educado lo hace. El insolente cuestiona por qué…

Mientras los lazos de dependencia persistan cualquier discursillo barato e insolente resbala en la hipocresía.

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*/** http://www.la-razon.com/version.php?ArticleId=118120&EditionId=2287

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